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Cuatro meses sin María Teresa Pérez, la mujer de 56 años que cayó y fue arrastrada por el río en San Martín del Rey Aurelio

La búsqueda de la mujer, en la que se utilizaron todo tipo de medios, se extendió desde el río Silvestre al Nalón y luego al mar Cantábrico, sin éxito hasta el momento

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L. Díaz

El Entrego

Eran las 19.47 horas del viernes 6 de marzo, hace ya cuatro meses. En ese momento, la sala del 112 Asturias recibía una llamada de emergencia. Una mujer explicaba que su madre había caído al río Silvestre, un afluente del Nalón, en La Güerta, un pueblo de San Martín del Rey Aurelio, en las cercanías de El Entrego. Era un día muy lluvioso y el río, que normalmente no pasa de arroyo, bajaba esa tarde con mucha fuerza y mucha más profundidad de lo habitual. María Teresa Pérez, de 56 años de edad, intentó coger agua del río para lavar un utensilio de jardinería, y la corriente la arrastró de inmediato.

Desde entonces, y pese a la intensísima búsqueda de los primeros días, no ha vuelto a haber noticias suyas. Su familia sigue en vilo por lo ocurrido, sin descanso. Este pasado fin de semana se encontró el cuerpo sin vida de una mujer en una playa de Candás podía ser el suyo. No lo era, pertenecía a otra mujer, desaparecida en Cantabria, unos días atrás.

Aquel viernes 6 de marzo, un agente de la Policía Local de San Martín vio pasar el cuerpo de la mujer, flotaba boca abajo, probablemente ya había fallecido. Se desplegó entonces un enorme dispositivo de búsqueda. Se estableció un puesto de mando avanzado en la explanada del pozo Venturo pero todos los esfuerzos, que fueron muchos, no dieron resultado.

Un enorme dispositivo de búsqueda

Bomberos de Asturias, Guardia Civil, Policía Local de diversos concejos, Cruz Roja y voluntarios de Protección Civil de media Asturias buscaron a la mujer por tierra, por el río y hasta en el mar. Los grupos especiales, los buzos especializados se adentraron en el cauce, rastrearon cada centímetro del río Silvestre, desde el lugar en el que cayó María Teresa, hasta la desembocadura en el Nalón. Lo hicieron en innumerables ocasiones, limpiando el río, quitando maleza, troncos, buceando, escrutando con pértigas cada rincón. Lo único que encontraron fueron prendas de ropa de la víctima, una zapatilla, una bata de andar por casa, la parte superior de un chándal, luego la otra zapatilla. Todo se halló en la misma zona, en Piñera, donde el agente había visto a la mujer por última vez sin poder hacer nada. Fue en ese tramo donde más se centró la búsqueda los primeros días.

Del afluente del Nalón al mar

En el puesto de mando se iba decidiendo ampliar día a día el radio de búsqueda. Las condiciones eran malas, fueron días de mucha lluvia, los ríos bajaban muy revueltos, con mucha fuerza. Primero se buscó en el río Silvestre, luego en los primeros tramos del Nalón. Se llegó hasta la presa de Soto de Ribera y los responsables del operativo comprobaron que tres de las compuertas habían permanecido abiertas ese fin de semana. Los helicópteros de la Guardia Civil y de Bomberos de Asturias sobrevolaron el Nalón. Los drones se metieron en las zonas más complicadas y si el piloto veía algo sospechoso, de inmediato acudía la Guardia Civil o los Bomberos. Ocurrió con el cuerpo de un animal

VÍDEO: Se reanuda la búsqueda de María Teresa Pérez, la mujer que el pasado viernes cayó al río en San Martín del Rey Aurelio

D.O.

La búsqueda se fue ampliando día a día, de la vivienda de María Teresa al Nalón, de El Entrego a Riaño, de Riaño a Olloniego, de Olloniego a Soto de Ribera, de ahí a Grao, a Pravia, y así hasta el Cantábrico, en la desembocadura del Nalón en San Esteban y San Juan de la Arena. No se encontró nada más, y cuatro meses después la familia sigue en vilo. Durante 15 días la búsqueda fue intensísima. La alerta sigue activada.

María Teresa era natural de la localidad de San Justo, en el concejo de Villaviciosa. Vivió en Barcelona y hace unos pocos años se trasladó con su familia a La Güerta, a la casa en la que residían, de la que fue arrancada aquel 6 de marzo por la fuerza del agua.

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