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El "doctor milagro" y sus ángeles de la guarda atienden a más de mil niños este verano en Guatemala: "Hay mucha pobreza y pocos recursos"

Germán Rodríguez, pediatra lenense ya jubilado y creador de la Fundación Sira, viajó a centroamérica con ocho estudiantes de Medicina

Claudia Fernández, Andrea Vallín, María Suárez, Paula Ortega, Celia Villoria, Jorge Jaime García, Germán Rodríguez, Marta Fernández y Ángela Martínez en el Hospital de Nebaj.

Claudia Fernández, Andrea Vallín, María Suárez, Paula Ortega, Celia Villoria, Jorge Jaime García, Germán Rodríguez, Marta Fernández y Ángela Martínez en el Hospital de Nebaj. / Cedida a LNE

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Lucía Hernández

Mieres del Camino

Un sistema sanitario público de calidad es, a nivel mundial, prácticamente un privilegio. Pocos son los países que lo disfrutan, España es uno de ellos. Algo tan sencillo como coger una cita y acudir al médico, ser atendido, recibir tratamiento o consejos sobre salud. No ocurre en muchos lugares. En Guatemala, muchos de sus habitantes no son conscientes de la importancia de la salud y de la necesidad de la prevención.

Gracias a una iniciativa del doctor jubilado y fundador de la Fundación Sira, Germán Rodríguez, miles de menores de Guatemala ahora gozan de una buena salud y ya son conscientes, tanto de la prevención sanitaria, como de la importancia del sistema sanitario. Este pediatra, de Lena, que durante muchos años ejerció en el hospital de Mieres, viaja cada verano al país, junto con un grupo de estudiantes de Medicina de la Universidad de Oviedo, para tratar a los más pequeños y enseñarles la importancia de la salud. En esta ocasión fueron ocho los futuros médicos que viajaron al país centroamericano con Rodríguez: Jorge Jaime García, Marta Fernández, Ángela Martínez, Paula Ortega, Claudia Fernández, María Suárez y Celia Villoria, junto con Andrea Vallín, y estuvieron dos semanas en el país, del 20 de julio hasta el 5 de agosto. Solo en este tiempo atendieron las necesidades de un millar de niños.

Germán Rodríguez con la pequeña Briana, con sordera, a la que se le colocó un implante coclear.

Germán Rodríguez con la pequeña Briana, con sordera, a la que se le colocó un implante coclear. / Cedida a LNE

Miedo

Andrea Vallín es una de las estudiantes que ha podido viajar con el doctor en esta ocasión. Para ella "existe mucha pobreza en Guatemala, hay pocos recursos y poca seguridad. Los habitantes tienen miedo a ir al hospital y no son conscientes de la importancia de la sanidad pública y de una buena prevención", expresaba. Además, Vallín añadía que "los medicamentos son caros y el hospital era caótico". La labor de estos "ángeles de la guardia" consistía en buscar enfermedades en niños para curarlas, además de escuchar las dudas de los guatemaltecos. Los médicos estuvieron primero una semana en Ciudad de Guatemala, concretamente en las urgencias del Hospital de Roosevelt, donde hicieron guardias "donde nos dejaron hacer de todo: suturar, acudir a cirugías, poner vías, de todo".

Andrea Vallín, atendiendo a una niña.

Andrea Vallín, atendiendo a una niña. / Cedida a LNE

Además, allí acudieron al poblado de Mixco donde hicieron dos jornadas médicas. "Vino gente de todas las edades para resolver dudas médicas básicas, como dolores de cabeza o articulares, solo que allí no tienen una ayuda que les sirva a largo plazo". Su misión es "encontrar a personas, sobre todo a niños, que tengan enfermedades y malformaciones". Allí atendieron a unas 100 personas. Uno de esos casos es el de un bebé al que "una bala perdida le llevó la pierna. Germán Rodríguez se encargó de buscar apoyo económico para ponerle una prótesis y allí estaba jugando al fútbol con nosotros". Otro caso fue el de Briana, a la que le habían diagnosticado sordera, "Germán se encargó de todo para ponerle un implante coclear". Los estudiantes de medicina también atendieron a unas 600 niñas en una jornada en la Escuela Oficial Urbana de Niñas de Escuintla. "Había una niña que tenía cataratas y a otra le diagnosticamos apendicitis".

Recaudación

El otro destino de su estancia fue el poblado de Nebaj, donde "tuvimos muchos problemas con el idioma. Las mujeres hablaban el dialecto local, el cambio los hombres sí que hablaban español, es una sociedad bastante machista". Allí la mayoría de problemas se deben a la obesidad "porque no comen nada bien". Por otro lado, también realizaron una jornada oftalmológica "donde atendimos a unos 200 niños y les incluíamos la consulta con las gafas", añadía Vallín. También hicieron otra jornada para adultos en Antiguo Xancó, donde atendieron a unas 100 personas.

María Suárez, en una consulta.

María Suárez, en una consulta. / Cedida a LNE

Las gafas y demás prótesis se pagan con los fondos que recaudan gracias a la asociación del doctor Rodríguez, "Sira Solidario". Gracias a ello, pudieron atender a cinco niños con patologías quirúrgicas. Uno de ellos, Tomás, "tiene elefantiasis en la cara y en Guatemala no le pueden operar, así que Germán se ha encargado de los trámites de pasaporte para que pueda ir a El Salvador a operarse". Otro niño es "Gaspar, consiguió una prótesis en la pierna y tiene labio leporino, Cecilia tenía artrogriposis, Julián consiguió una prótesis de pierna y a Briana se le puso un implante coclear porque nació sorda". Añadía Vallín que en la zona incluso "hay un niño que se llama Germán en honor al doctor, porque salvó a su madre en el parto". En total, en todos los años que lleva trabajando en Guatemala, la fundación del doctor Rodríguez ha ayudado a mejorar la vida de más de 2.000 niños. El "doctor milagro" y sus ángeles de la guardia, los estudiantes de Medicina, seguirán yendo todas las veces que sean necesarias para seguir echando una mano.

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