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Mario Antuña

Siete leguas

Mario Antuña

Bueno, malo y peor

Al fin el centro neurológico de Barros tiene uso, aunque que sea acoger a enfermos leves de coronavirus. No es un consuelo, precisamente. Pero muchos daban ya por perdido este equipamiento que nunca llegó a abrir para su fin original. De momento, paliará la congestión de pacientes en los centros hospitalarios y residencias geriátricas o de discapacitados. Algo es algo. Después debe ser una pieza más de la soñada reactivación. El virus tiene también estas consecuencias positivas, como la ola solidaria que se expande en socorro de mayores y dependientes, solos y aislados en sus casas, llevándoles alimentos y medicinas a los pueblos. Lo malo saca lo mejor. Aunque haya indeseables que hayan intentado reventar los sistemas informáticos de la red hospitalaria. Maldita su estampa.

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