Con cierta sorpresa leo que está en estudio por los organismos competentes que las personas mayores de 75 años, e incluso 70, van a ser obligados a incluir en sus vehículos cartel visible con la letra "M", al igual que los novatos lo hacen con la "L".

E incluso proponen que a partir de las citadas edades la renovación del carné sea anual.

Un nuevo modo de estigmatizar a personas que por tener determinada edad tengan que ser consideradas poco menos que inútiles para todo por una sociedad que cada vez les arrincona más. A través de los tiempos las personas mayores han sido objetos de veneración y respeto por parte de su entorno y los poderes de la época.

En la actualidad, sin término medio, han pasado a ser poco menos que trastos inútiles -sin generalizar- que sirven para cuidar nietos, hacer recados, o ayuda económica, en un entorno familiar que no tiene tiempo para contemplarles, salvo que les sirvan de comodines para sus intereses.

Los tiempos actuales conllevan también lo que se denomina "aparcamiento" de los abuelos en residencias de todo tipo en sus últimos años de vida, lejos del calor de los suyos cuando más falta les hace.

Ahora son un estorbo con sus achaques constantes y la repetición de "mil batallitas".

Ahora la última "gracia" si resulta que al final lo ponen en práctica, va a ser que les obliguen a colocar la dichosa letra en lugar bien visible, marcando a fuego a personas por su edad- muchos de los cuales siguen conduciendo impecablemente- cual judíos con su estrella de David en la Alemania nazi, equiparándolos con las conocidas pegatinas de "Bebé a bordo", con algo similar a "¡Peligro, Abuelete conduciendo!".

Todo pese a la seguridad contrastada que, a partir de cierta edad, la experiencia y la prudencia acumulada dan mil vueltas a la mayoría de los conductores. Pero? otro agravio comparativo más.