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Ventana indiscreta

Horizonte republicano

El nuevo eslogan político, sobre el que hay que realizar algunas matizaciones

Ya tenemos un nuevo eslogan de marketing político: “Horizonte republicano”. Vale. Lo firmo. No obstante, por honestidad republicana, hay que matizar el eslogan para no llamarnos a engaño. Matizaciones, que en ningún caso minusvaloran o recriminan el emotivo eslogan y van en la estela que ya Julio Anguita matizaba en 2014. Decía, él, que “con sentimientos y símbolos no puede crearse una conciencia republicana mayoritaria; se impone la presentación de un proyecto concreto de República”. Ahora, con tal horizonte en ciernes, cobran actualidad las palabras citadas.

Entre monarquía y república la opción es la segunda; pero no porque esté marcada por una supuesta corrupción; amplio y abonado campo en esta, nuestra España. Sino por una cuestión muy simple de democracia, y de dignidad ciudadana. Dignidad, que va más allá de la supuesta corrupción, y que se ha visto menoscabada por la imposición dictatorial de la actual Monarquía.

Aprovechando que la corrupción pasa por la monarquía, se ha despertado el fervor republicano y se lanza, ¿con fundamento?, un “horizonte republicano”, pero carente, a mi juicio, de una masa republicana que lo solidifique y lo pueda hacer viable. Si la república en España ha de venir por la corrupción monárquica, mal asunto. La república tendrá que instaurarse por la toma de conciencia de grupos, ateneos y colectivos republicanos; además, de una ciudadanía que trabaje por y para la república. Es necesario ese “horizonte” esté impregnado de “ espíritu republicano”, pero no individualmente, si no colectivamente; como Anguita proponía. ¿Lo está, actualmente?

La iniciativa, puesta en modo eslogan, me parece que nace coja de argumentos, por mucha encuesta que haya dado una mayoría republicana. Encuesta sobre la monarquía realizada por la agencia de investigación “40dB” y publicada en octubre. En ella se manifestaba que la república sería apoyada, pero por un resultado muy estrecho entre quienes querrían la llegada de la república y quienes mantendrían la monarquía. Cuatro de cada diez personas votarían “sí“ a la República si se convocase un referéndum, el 34,9% votaría a favor de la monarquía, lo que dejaría en manos del 12,9% de indecisos la posibilidad de un cambio en la jefatura del Estado. Es obligado manifestar que una encuesta nada dilucida, solo informa puntualmente de algo que al día siguiente puede variar.

La república, no solo es de izquierdas, esto es importante; es también de la derecha liberal. Pero, en este país teniendo la derecha más casposa y cutre de Europa, tirada al monte del antiliberalismo, es la izquierda quien incorpora a su programa el intento del “horizonte republicano”. Un horizonte, que el PSOE ni se lo plantea, la historia de esta organización en el proceso democrático es bien clara, no engaña. Es el sostén y el aval de la monarquía actual. Que el PSOE, es el mayor garante de la monarquía española, se muestra en las últimas declaraciones estilo “yenka”, que Sánchez hizo sobre el tema de la supuesta corrupción del emérito y su pago a la Hacienda pública. Además, de tratar a la ciudadanía de “menores de edad”. Toda una lección de coincidencia con el PP, en una simetría absoluta.

La postura de IU y de Podemos, hoy Unidas Podemos, es republicana, pero su debilidad, que es obvia, no alcanza para ser alternativa a medio plazo. Por eso lo del “horizonte...”, es más un eslogan más emotivo que práctico; va más al corazón que a la cabeza. Me temo que si la parafernalia de himnos, banderas y eslóganes, no se acompaña con propuestas útiles e inmediatas en el campo social y político, que tengan la “ética pública” como argamasa republicana, de nada sirven; dicho sea de paso, a lo mejor están sirviendo más de humo que de realidades.

Como el que esto escribe, no renuncia a la utopía de caminar hacia el horizonte, en este caso, hacia la República en España. Caminemos, sí.

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