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Los recuerdos de mi lápiz

Se nos fue César, más que un amigo

El fallecimiento de César Sánchez, de la sidrería Casa Isaac de La Felguera

El lunes 4 de enero, César Sánchez Prieto, se nos fue, se marchó muy despacio casi sin avisar. César, era más que un amigo, César era un referente en la hostelería langreana, un felguerino de alma y corazón de este querido pueblo de entrañables y populares personas, que poco a poco se van marchando dejándonos una triste soledad.

César y su hermano Isaac, eran hijos de Isaac Sánchez, fundador por aquel año 1949, de lo que primero fue un almacén de vinos que se convirtió en lo que podríamos llamar “La Catedral del néctar de la Sidra”.

Recuerdo de guaje a Isaac padre, moviendo aquellas grandes barricas para corchar las botellas del vino de León y de Toro.

Cuando íbamos por el vino, Isaac, con su carácter cariñoso y afable, siempre nos regalaba un cucurucho de aceitunas.

Sus hijos Isaac y César repartían el vino y los licores a los bares en un precioso motocarro.

El edificio de Casa Isaac era de traza clásica y estilo modernista con grandes ventanales que presumían la gran altura de sus techos, una vez dentro te enamoraba toda su decoración, sus paredes cubiertas de grandes carteles taurinos, cuadros de Santoveña y pósters de Macario Burón, imprimían un estilo muy especial. Detrás de la larga barra de fina madera y perfectamente barnizada, siempre estaba César, que era el encargado de preparar las riquísimas tapas del embutido más selecto y de las latas de conservas más exquisitas. Contemplar como César cortaba el lomo y preparaba las tapas, era una verdadera delicia.

Su hermano Isaac, atendía las mesas y escanciaba con enorme maestría los culetes de sidra. La compenetración entre ellos hacían un perfecto binomio totalmente indivisible. Aquella antigua y siempre añorada Casa Isaac cerraría sus puertas, para abrir a solo unos pocos metros del veterano edificio original. César e Isaac fieles a su línea de trabajo, siguen manteniendo la misma filosofía que recuerda la veterana sidrería que fundó su padre en aquel año de 1949 y que la convierte hoy en la más antigua de todo Langreo. Los carteles taurinos, las entrañables fotografías, pinturas e incluso algunas de mis esculturas, recuerdan tiempos de una Felguera con un pasado industrial hoy desgraciadamente perdido.

El día 4 de enero, lamentablemente se perdió algo más importante, se nos fue César, uno de los dos corazones de la vida de Casa Isaac. Con enorme tristeza y con todo el cariño quiero desde aquí, abrazar con fuerza a sus hermanos Isaac y Maribel, que son el otro corazón de Casa Isaac.

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