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Nuria Ordóñez

Tribuna

Nuria Ordóñez

Sobre el manifiesto del 8M en Mieres

Faltan pocos días para que un año más celebremos el Día Internacional de las Mujeres, un día reivindicativo, como lo son el resto de los otros 364 días del año para muchas de nosotras y, cómo no, un día cargado de polémica incluso antes de comenzar. Una jornada que la ultraderecha vuelve a aprovechar para cargar contra las mujeres, intentando criminalizar nuestros actos, llamándonos “insensatas, locas, histéricas marimachos, feminazis, irresponsables” y otros muchos descalificativos en los que no voy a entrar, porque lo que de verdad les molesta es que seamos las protagonistas, les molesta que ocupemos los espacios públicos y que ocupemos posiciones de poder, porque se sienten amenazados y temen perder sus privilegios. Que se les desmonte el chiringuito misógino heteropatriarcal que tienen montado, y por eso se ponen nerviosos cuando ven temblar sus estructuras de poder.

Parece que son muy desmemoriados cuando les interesa, porque se les olvida cuando en el Barrio Salamanca aprendieron en un taller-exprés a hacer caceroladas en masa para manifestarse contra el gobierno. Tampoco recuerdan cuando salieron a protestar por la Ley Celaá, o cuando celebraron sus misas y sus bodas aristocráticas que, claro, puede que pensaran que estaban protegidos por el manto divino de su Dios todopoderoso. Hace poco también celebraron en masa el Día de Andalucía con un megamitin contra el estado autonómico en Sevilla. Y tampoco recuerdan cuando salieron todos juntitos en la defensa de los toros, cómo no, tenemos que guardar las tradiciones ancestrales, es decir, los hombres a los toros y las mujeres sumisas en casita, cocinando y criando la prole.

Estas animadversiones hacia el movimiento feminista también las sufrimos en el Ayuntamiento de Mieres, donde cada año nos sumamos a esta lucha y llevamos al Pleno Municipal un manifiesto que se realiza con las aportaciones de todos los grupos políticos, así como de las diferentes asociaciones de mujeres que tenemos en el municipio. Un texto donde exponemos la realidad que sufrimos en el día a día y proponemos una serie de actuaciones desde nuestras políticas municipales, a la vez que exigimos éstas y otras medidas al Gobierno autonómico o al Gobierno central. Pues bien, cuál fue nuestra sorpresa cuando el Grupo Popular se abstiene en la votación de esta moción alegando “falta de voluntad, necesidad de autocrítica, falta de participación de las entidades sociales, que sólo queremos colocar símbolos (bandera feminista) y que estas Declaraciones Institucionales no sirven para nada, porque cada año seguimos reivindicando lo mismo”. Esta es la voluntad política y la postura de los representantes del Partido Popular que tenemos en Mieres frente a la lucha de las mujeres, pero, claro, si analizamos un poco a fondo todas las cuestiones, qué vamos a esperar cuando tampoco se sumaron a la moción que IU y PSOE llevamos al Pleno Municipal de diciembre contra la Trata y la Prostitución, alegando que para qué si total había prostíbulos abiertos. Claro, si total sólo son putas, a quién le importa las opresiones y las humillaciones que sufren día a día... ¡¡¡Deplorable!!!

Pues bien, falta de voluntad sí que hay entre las filas del PP porque hasta dónde yo tengo memoria jamás presentaron ni una sola aportación a ningún tipo de moción en favor de la lucha contra las desigualdades entre mujeres y hombres, por lo que quienes deberían tener un poco de autocrítica ya sabemos quiénes son. Que los símbolos no sirven para nada es un discurso absolutamente fuera de lugar, ya que es un recurso utilizado para visibilizar a las mujeres, parece que de nuevo se les olvida que son ellos quienes hace un uso abusivo de banderitas en todos sus actos, aunque claro igual es que nuestra bandera feminista no cumple con las dimensiones a las que ellos están acostumbrados, cuando colocan en medio de Oviedo una bandera de España, con un mástil de 26 metros y una tela de 54 metros cuadrados, de las mayores de todo el país.

Y por último quizás les dé por analizar que si cada año seguimos haciendo similares reivindicaciones es señal de los pocos avances que hay hacia las mujeres, de la importancia que tiene seguir luchando para que todas las mujeres puedan ser iguales a los hombres, que no sigan oprimidas, que no nos sigan asesinando, que desaparezcan las discriminaciones que sufrimos y todas las violencias machistas a las que nos seguimos enfrentando. Porque si bien todas las personas tenemos una responsabilidad social en esta lucha, quienes hacemos política tenemos que asumir una responsabilidad aún mayor, y el compromiso con la lucha de las mujeres, por la igualdad, por la desaparición del sistema patriarcal, y fundamentalmente por la desaparición de todas las violencias machistas a las que estamos sometidas tiene que estar por encima de cualquier sigla o ideología política.

Abstenerse en estos casos significa mirar hacia otro lado, y si no te posicionas a favor de la lucha de las mujeres, no eres más que un cómplice consentidor de estas discriminaciones y de estas violencias

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