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Luis Alonso Vega

Desde la Meseta

Luis Alonso-Vega

Difícil de entender

Los cambios y omisiones del nombre de los distritos

En muchas corporaciones municipales, tras tomar el control el partido ganador en sus últimas elecciones, la primera decisión es la de subirse el sueldo y la segunda es cambiar el nombre de las calles y poner el nombre de aquellos amigos merecedores de su esfuerzo en aquella etapa política anterior.

Otros, como en esta etapa siderúrgica y minera, anularon el nombre de su zona, que siempre se tituló desde hacía inmemorables años, y llamó a todo ello Langreo. Y de ahí viene mi confusión. Así, con motivo de la pandemia y sus defunciones, cuando sobre uno de los fallecidos se dice en su esquela que fulano vivía en Langreo, sin precisar que su plaza siempre había sido La Felguera, Sama o Lada, sus familiares y amigos podían dudar quién era el difunto, sobre todo, dándose el caso de personas que vivían fuera de Asturias. Leyendo el reportaje sobre su interesante profesión o dedicación deseamos saber si es de Barros o Ciaño.

Algunas familias lo hacen bien, detallando en la propia esquela hasta el nombre de la calle y número del portal, evitando, lo dicho, el poner simplemente Langreo.

De la misma forma que en Oviedo, Gijón y alguna plaza importante, las calles vienen identificadas por su distrito postal. En Langreo viene todo bajo el número postal 33900, cuando se hubiese puesto a cada calle y zona un número inconfundible.

Bueno, un día a lo mejor se arregla y sabremos cómo y dónde vivimos, eso sí, cuando cambie la corporación.

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