DTO ANUAL 27,99€/año

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

José Manuel Ibáñez

Europa como coartada

España ha enviado a Bruselas un amplio informe de las medidas que pretende tomar en diversos ámbitos para cuadrar sus cuentas. Como sucede habitualmente han ido a lo fácil, e incluyen la paulatina desaparición de la tributación conjunta del IRPF mediante el establecimiento de un régimen transitorio para ¿incentivar? La participación laboral del segundo perceptor, generalmente la mujer.

La “broma” supondría una multa de mil euros anuales a millones de contribuyentes, con especial incidencia a los pensionistas, que ya me dirán ustedes que donde van a buscar trabajo sus parejas, lo uno porque no lo hay, y lo otro con edades para sopitas y buen vino.

Así que en vista del clamor popular en contra, nos dicen que ha sido una “errata” y que lo van a demorar.

Como complemento también tienen la intención de cobrarnos un peaje por circular por las autovías. La ministra Calviño dice que en Europa se paga en todas ellas. Lo que olvida es los sueldos y pensiones que los europeos tienen, que duplican los nuestros.

En Asturias el habitual silencio de los corderos, o el “sí, bwana”.

Y aunque en su particular burbuja crean que la vida sigue igual, pues va a ser que no, pues el tremendo fiasco de Madrid aunque se curen en salud en la creencia que no resulta extrapolable al resto del país, el aviso ya está dado.

Ahora mismo aparcan lo tributario y dulcifican lo de las autovías, pero el globo sonda sigue ahí y en cuanto nos descuidemos un minuto nos lo van a calcar sin capacidad de respuesta.

Además con la habitual muletilla de que Europa nos lo impone forzosamente. Y estamos hartos de tantos abusos, y disculpas pueriles, además del agravio que siempre recae en una clase media que han convertido en baja.

Si se dieran leve paseo por la calle, fuera de su jaula de oro, el comentario más oído sería aquel de “menuda cara de hormigón armado que tenéis”.

Compartir el artículo

stats