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Ricardo Montoto

Dando la lata

Ricardo V. Montoto

Nueva Zelanda

Con la nueva tarifa de la luz habrá que aplicar el horario de las antípodas

A ver, que tampoco es necesario exaltarse tanto por los cambios en las tarifas eléctricas. Tras escuchar a los expertos y atender a los razonamientos de los miles de agoreros que vaticinan que el recibo de la luz sólo podrá ser pagado sin apuros por las clases más acomodadas, creo que hay una solución bastante llevadera, sin bien al principio habrá que acostumbrarse: adoptar el horario neozelandés.

Ya que no podemos ganar la batalla contra los poderes fácticos, no nos queda otro remedio que hacernos más flexibles para sobrevivir. Y si para gastar los kilovatios más económicos hay que vivir de noche y dormir de día, pues se hace. Todo sea por el ahorro. Porque encender la vitro a mediodía para freír un huevo es un despilfarro tremendo. Te lo comes a las tres de la mañana y tan ricamente.

Dicen los del Gobierno que pagar más en las horas en que aumenta la demanda de electricidad es lo normal, como sucede con el precio de los vuelos y hoteles en fechas señaladas. Puro sentido común que debería motivar que el litro de agua del grifo se encarezca cuando tienes sed o vayas a ducharte y que el precio de la barra de pan suba o baje según se aproxime o aleje el horario de comidas.

Es una explicación gloriosa, y hemos de aprender de una puñetera vez que la luz de casa es un lujo, como las vacaciones, y no un servicio esencial. Por ello, además, nos clavan el 2% de IVA.

¿En qué quedaron aquellas llamadas a acabar con los abusos del sector eléctrico español? Ya no se escucha ni un leve eco de las soflamas preelectorales y a los españoles no nos queda otra que aplicar el ingenio para que el mordisco de cada factura no hiera de muerte las cuentas bancarias.

Viva Nueva Zelanda.

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