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José Manuel Ibáñez

Compuertas

El cierre de la térmica y la imposibilidad de practicar piragüismo

Por lo visto, Iberdrola no se conforma con clausurar definitivamente su central térmica en Lada, lo cual va a conllevar importante pérdida directa de empleo en el concejo, además de lo que gira alrededor de ella, sino que regatea hasta las migajas más pequeñas. Me refiero a su negativa de que funcionen las compuertas de la presa que hasta hace unas fechas aprovechaba para regular el caudal del río Nalón, y que un tramo más arriba era usado por la sección de Piragüismo del Club Natación Langreo para sus entrenamientos y competiciones. Incluso se celebraron sobre sus aguas eventos diversos, incluidos musicales.

Todo ello llevaría a que cuarenta integrantes del citado club tuvieran que dejar de practicar su deporte favorito, siendo fácil que deban abandonarlo, dado que les resulta imposible su traslado a otros lugares, además de estar aquí asentados desde hace años. Todo debido a la sinrazón de Iberdrola.

Cinco mil firmas recogidas y remitidas al Principado, Iberdrola, y al Ayuntamiento de Langreo, a lo que se ve no han hecho el mínimo efecto, así que entiendo que por parte de los entes oficiales deberían exigir con más firmeza la solución al problema, y dejarse de andar con caxigalines –que para eso cobran, y bien– y no esperar a que la presión ciudadana les saque les castañes del fueu.

Toda una huida, en principio sin contraprestación alguna. Mientras en Velilla donde cerraron otra similar a la de Lada, están desarrollando e invirtiendo 300 millones con los que, dicen, crearán cuatro mil puestos de trabajo.

Sería menos que el chocolate del loro el que la cedan –tienen pensado derribarla– a cualquier organismo de los antes citados, o al propio club, pero parece que no. Y mientras tanto ellos a lo suyo: dejarlo todo como tierra quemada, y a invertir en torres eólicas en el occidente para destruir el paisaje de Asturias. Ya está bien lo de “coge la pasta y escapa” con la complacencia de los que solo saben escurrir el bultu.

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