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Luis Alonso Vega

Desde la Meseta

Luis Alonso-Vega

El brexit

Las consecuencias que ya empiezan a verse de la salida de Gran Bretaña de la Unión Europea

Los ingleses, considerados los amos del mundo, se salieron de la Comunidad Europea, porque sus medios productivos los consideraban autosuficientes y no estaban dispuestos a ayudar a otros países que contaban con menos medios. Ellos, los ingleses, jugaron al “yo solitos”. Y pasó el tiempo, muy poco tiempo, y se encontraron más solos que la una.

Los supermercados empezaron a quedarse vacíos de productos alimenticios y hasta las gasolineras ya no tenían combustible, porque no había chóferes que condujesen grandes vehículos de transporte. Los ingleses no quieren esos empleos.

Y Boris Johnson, con su desmelenado pelo rubio, permanece en sus trece, inventando un nuevo remedio en la crisis de trabajo: crear un visado por tres meses a los nuevos conductores de camiones y, pasado ese poco tiempo, creyendo resuelta la crisis, a la calle. ¿Quién aceptará esas condiciones?

En Inglaterra no entran los mismos productos agrícolas, los que ya estaban acostumbrados a consumir, como frutas, aceites, jamones y vino, procedentes de muchos de los países europeos, lógicamente incluida España.

Menos mal que de seguir así con la falta de combustible, la familia real se verá obligada a ir siempre en coche de tracción animal, que aún hay en las cuadras buena comida de hierba y piensos. Así veo al próximo difunto real llevado por un Land Rover y empujado por el gobierno.

¿Volverán a arrepentirse del Brexit? No lo creo. De momento están llamando a la Comunidad Europea en busca de ayudas y, por lo que me contaron, no les cogen el teléfono.

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