Suscríbete

La Nueva España

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Pedro Rodríguez Cortés

¿Qué hacer en Mieres?: una encuesta de hace 70 años

Los problemas que preocupaban a los vecinos del concejo a principios de la década de los cincuenta del pasado siglo

Tradicionalmente, la prensa española insertaba en sus páginas encuestas entre sus lectores sobre determinados temas de actualidad. En octubre de 1929, el prestigioso diario madrileño “El Sol”, publicó una encuesta que tuvo un gran eco en el país titulada “¿Qué piensan los jóvenes?” y en Oviedo recordamos una publicada en la revista de las fiestas de San Mateo titulada “¿Qué echas de menos en Oviedo?”, a la que respondían diversas personalidades de la ciudad, aunque en sus respuestas había más tópicos y nostalgia que deseos serios...

LA NUEVA ESPAÑA, a través de su corresponsal en Mieres “XAX”, publicó una encuesta en septiembre de 1953 –el año próximo se cumplirán 70 años– bautizada con el título “¿Qué desearías tu hacer en Mieres?”. Como primer entrevistado debutó Agustín Cuesta Fernández, que entre otros cargos, había sido teniente alcalde y Presidente del Casino mierense. Cuesta puso especial énfasis en la reposición del Instituto Superior de Segunda Enseñanza, una necesidad evidente para la población. Se ve que las inquietudes de Cuesta se inclinaban por la educación, ya que también reclamaba la implantación de una Escuela de Comercio, como complemento a la Escuela de Facultativos. Su crítica se dirige al deplorable estado de la Estación del Norte y la tolerancia existente con los alborotadores, riñas callejeras o cantantes de madrugada.

A Luis Álvarez Morilla, minero en Baltasara a primeros de siglo, soldado en la guerra de África, posterior emigrante en Méjico y ausente muchos años, le sorprende la renovación experimentada en la zona urbana con las nuevas construcciones y le llama la atención la disminución de la embriaguez, a pesar del elevado número de bares y sidrerías que existen. Su crítica la enfoca al exceso de vías existentes y pasos a nivel que cruzan y afean el centro de la villa.

El río San Juan a su paso por Mieres.

Otro testimonio de aquel tiempo lo aporta Avelino Calleja González, capataz-jefe del Grupo Marianas entre 1918 y 1951, que perteneció a la promoción de 1907 de la Escuela de Facultativos y formó parte de la Corporación mierense. Además fue presidente de la Delegación de la Cruz Roja y del Orfeón de Mieres. Señala como los años más difíciles de Mieres la década de 1913-1923 y los años de la República. En cuanto a sus deseos para Mieres, sitúa en primer lugar la urgencia de cubrir el río San Juan “que tan mal aspecto ofrece en el centro de la villa”. Al igual que Cuesta, considera muy necesario el Instituto de Segunda Enseñanza. Finalmente manifiesta su pasión por la ingente labor desarrollada, por el que considera el mejor alcalde de la historia de Mieres, José Sela, en la que destaca la compra del manantial de Ronderos y la traída de aguas, la adquisición del Palacio de Camposagrado o del Puerto Pinos, entre otros.

Son las versiones particulares de tres conocidos mierenses, de un pasado que ofrece la curiosidad de ver los problemas que hace casi 70 años preocupaban, en general, a los mierenses.

Compartir el artículo

stats