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Albino Suárez

Como el río

Albino Suárez

Cambio, ¿a mejor?, ¿a peor?

El hecho es que donde no hay panchón, todos riñen y todos tienen razón: sobre las obras en Pola de Laviana

El cambio ya es efectivo. El cambio, como en el clima, ya está aquí. En las redes sociales, en algunos grupos, se lee un manifiesto descontento, un constante desacuerdo sobre la quietud que Pola viene sufriendo comercialmente hablando. La mayoría achaca al Ayuntamiento el fracaso comercial. El Ayuntamiento, es motivo y causa de ciertas cosas, pero de lo que el tiempo trae, la crisis, el paro laboral, el cierre comercial, la ausencia vecina, no creo que sea cosa del Ayuntamiento.

Cambio, ¿a mejor?, ¿a peor?

Hace unos algunos años, visitando una población que antaño ofertaba jamones a montones, nos quedamos lamentablemente sorprendidos al ver comercios y locales de todo tipo cerrados. Chocaba aquella población con la capital de Laviana, que estaba boyante y sin visos de que sus establecimientos fuesen cerrados, o por lo menos entonces. Pero, sin saber cómo, llegó el cambio, Un cambio para peor, que fue agudizándose día a día. Y hoy, la arteria principal de Polaviana, es una vía con más de la mitad de sus locales comerciales cerrados. Y los había con muchos años de andadura y de historia. Pero están cerrados, y como el centro de la villa, el resto de la población

Algunas veces nos quedamos de piedra, cuando leemos o escuchamos que “Laviana” –siempre se refieren a Pola, capital municipal– es la villa de la juventud jaranera. Pudo serlo, pero yo no lo es. Igual que fue La Chalana meta del Nalón minero y metalúrgico, en tiempos sin coches, hoy lo que hubo, hubo, que ya no lo hay. Y pretender recuperar aquellos días de agua limpia en el río y tortilla sobre manteles, garridas xanas luciendo esculturales, tardes de celebraciones y asambleas reivindicativas, tampoco se va a volver a ver. Y que haya algunos que quieran cargar al Ayuntamiento el abandono de esta zona, que ya no va a ser lo que fue, no deja de ser una falta de visión de la realidad de los tiempos que corremos. O los tiempos que nos envuelven.

Podría decirse que lo que ardía ya quemó. Que cualquier tiempo pasado fue mejor y no diríamos nada nuevo, y menos para contentar a quienes ven que la vida comercial está apagada o apagándose. Con ello no remediamos nada, lo sabemos, pero no tenemos la llave milagrosa para abrir los portones de lo que sea mejor para cada cual.

Bien es cierto que el Ayuntamiento es el objetivo de la acusación de muchas personas. Por lo que entendemos, el caos que se agudiza de año en año es la circulación y esta sí es cosa del Ayuntamiento, que ni con una corporación ni con otra parecen saber cómo salir del laberinto. Que no creo –ni ellos, tampoco– que reducir calles para instalar carril-bicis vaya a remediar nada. Más bien van aumentar los problemas. Al tiempo. Y ¿van a quitar la circulación de bicicletas por la Avenida, por las plazas, por las aceras y en direcciones prohibidas? ¿O van a dejarlas...?

De todos modos, algo se logró con la obra: que el torno a la iglesia, salió ganando. Y la desviación, procediendo de Barredos, ¿va a ser provisional o va ser efectiva...?

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