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José E. Fernández Lobo

Los barcos de Nespral (I)

La historia de los buques “Mina Entrego I” y “Mina Entrego II”

Nespral y Compañía fue una empresa minera con fuertes raíces entreguinas, fundada en 1897 por Vicente Fernández-Nespral como Nespral y C.ª S. R. C., transformándose en 1931 en Sociedad Anónima. Una de sus peculiaridades fue que contó a lo largo de su historia con varios barcos de vapor para transportar el carbón que producía en sus minas. El primero fue el “Mina Sorriego”, adquirido en 1919. En estas crónicas nos proponemos tratar de los buques que Nespral y Cía fue adquiriendo posteriormente. La norma de rebautizarlos con nombres de las explotaciones de Nespral y Compañía se mantendría, al margen de los cambios accionariales que se produjeran en el grupo minero. Algunos barcos fueron adquiridos por Joaquín Velasco Martín y otros por Naviera del Nalón, constituida en 1941 por una rama de la familia Fernández-Nespral, de la que llegó a formar parte el señor Velasco.

En esta serie nos proponemos recordar aquellos buques que llevaron por todos los mares los nombres de un pueblo de tierra adentro y con ellos la riqueza que, con competencia y sacrificio, sus hijos supieron sacar de las entrañas de la tierra.

Los barcos de Nespral (I)

Mina Entrego I

Este modesto buque, que no llegaba a los 60 metros de eslora, con una carga máxima de 800 toneladas, fue construido para el transporte mixto de viajeros y mercancías. Durante sus cincuenta y seis años fue protagonista de una serie de percances de los más variados en que se puede ver implicado un barco.

Se construyó en los astilleros Tod & McGregor, en Glasgow por encargo de la naviera inglesa Meadowside, siendo botado en 1866 y bautizado con el nombre de “Princess Alice”. Navegó bajo pabellón inglés hasta que en 1889 lo compró la Naviera Isleña Mallorquina, llegando al puerto balear el 15 de abril de 1889, renombrándolo como “Isleño”. Es sometido a una serie de modificaciones, tras lo que es destinado a realizar la línea entre Palma y Barcelona, que puntualmente alterna con otros trayectos. En uno de ellos, el del día 15 de mayo de 1892, con rumbo a Ibiza y Almería, tiene uno de sus primeros percances: una de las portezuelas de la caldera se abre de forma accidental, haciendo que se escape el vapor, obligando al barco a volver a puerto para que la caldera recuperase presión.

A partir de este momento el barco pasa a ser protagonista de una serie de sucesos. Así, en 1901, entrando en Ibiza, aborda a un pailebot, echándolo a pique. En 1916 tiene otro incidente similar, hundiendo a un “laud” de 30 toneladas. Pero también interviene en rescates y remolques de otros barcos en apuros, en acciones realizadas en 1906, 1907 y 1918. En 1918 su compañía propietaria, Isleña Marítima, pasa a ser filial de Transmediterránea y el barco es destinado a otras rutas, entre ellas el enlace del sur de España y el norte de África, participando en el transporte de tropas durante la guerra en Marruecos.

Los barcos de Nespral (I)

En esta época sufrió otros dos percances: Uno, el incendio de un cargamento de paja destinado al Ejército en África y el otro, de consecuencias más graves, estando en el puerto de Algeciras, cuando estallaron varias cajas de munición que iba a transportar hacia Melilla.

En 1930 el barco es inspeccionado como consecuencia de una nueva normativa, siendo dado de baja en el transporte de pasajeros, por lo que permanece amarrado en el puerto de Málaga durante bastante tiempo. Reanudadas sus travesías, el alzamiento del 18 de julio de 1936 le sorprende en Canarias, por lo que inmediatamente pasa a ser puesto al servicio de los sublevados, haciendo un primer servicio como militarizado el 26 de julio, consistente en un traslado de 500 toneladas de gasolina de aviación entre Las Palmas y Ceuta.

Tras la guerra civil fue puesto en venta, lo que ocurrió en 1940. Al año siguiente lo adquirió Joaquín Velasco, que lo incorporaría después a Naviera del Nalón. Cambiado el nombre por el de “Mina Entrego”, fue acondicionado como buque carbonero. Y en estos menesteres siguió hasta su desguace en Gijón, en 1969.

Mina Entrego II

Es el segundo buque que llevó el nombre del pozo más emblemático de Nespral y Cía. Buque de historia corta con un final trágico. Fue construido en los astilleros S.A. Juliana (Gijón) en 1972, para Naviera del Nalón. Era lo que en términos marinos se denomina un “bulk carrier”, de 108 metros de eslora, movido por dos motores diésel Warkspoor con una potencia toral de 4.600 Hp, con un TRB de 4.000 kilos, dedicado preferentemente a la navegación de cabotaje. Se le puso el nombre de “Mina Entrego”.

Es entregado el día 28 de julio efectuando su primer viaje comercial el 11 de agosto, con un cargamento de desbastes rumbo al puerto italiano de Tarento. Pronto tiene uno de sus primeros percances. A mediados de 1973, en la ría de Avilés, por un fallo en uno de los motores, derivó hacia un pequeño carguero alemán, abordándolo. Al año siguiente (1974) y casi en el mismo lugar, el 4 de setiembre, echó a pique al buque “Castiello”. Después de todo, siguió navegando, casi en exclusiva, una ruta entre Asturias y Barcelona, transportando productos siderúrgicos y, de retorno, mineral de hierro que cargaba en Sagunto con destino a El Musel.

En 1981 fue adquirido por la firma griega A.N. Iraklis, con la idea de dedicarlo al servicio de la cementera Aget Iraklis. Fue matriculado en el puerto del Pireo, rebautizado con el nombre de “Dystos”. En 1985 fue sometido a reformas para mejorar condiciones del transporte de cemento. Y en estos menesteres trabajó durante casi quince años, hasta que la desgracia cortó para siempre su ruta.

Ocurrió en los últimos días de diciembre de 1996. El día 26, a primeras horas de la tarde, partió de los muelles de la empresa de cementos, con destino a Drapertsonay. Había una fuerte marejada que, al arreciar tiempo después, le obligó a buscar refugio en una bahía cerca de Skiatos. Allí estuvo dos días, tras lo que prosiguió su singladura, a pesar del fuerte temporal. Hay quien opina que la tripulación pudo haber presionado al capitán para poder llegar a puerto y pasar en casa la fiesta del Año Nuevo. La cosa es que, desde las ocho de la tarde del día 28 no se tuvieron más noticias del barco, hasta que en la mañana del día 29, otro carguero griego le localizó flotando invertido, con la quilla al aire.

El naufragio se produjo en el mar Egeo, en la bahía de Kefalas a 2,5 millas de Kimy y ahí sigue sumergido. De las veintiuna personas que viajaban a bordo, solamente se salvó un marinero en prácticas, pereciendo las veinte restantes.

La trayectoria de estos dos barcos fueron recogidas en varias fuentes: Diarios: “El Isleño” (Palma de Mallorca, 17-04-1889) y “Voluntad” (Gijón. 29-07-1972) y en la red, tras las consabidas http://www.mmb.cat/catalegs, armada.defensa.gob.es, iEfigenia.gr, e.nautalia.gr. Lloyd’s register of shipping y buques.org.

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