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Carlos Cuesta

A contracorriente

Carlos Cuesta

Un Descenso Folklórico en clave nacional

Una fiesta que ha ido creciendo paulatinamente y que se ha convertido en toda una referencia

Pues sí. El Descenso Folklórico del Nalón es fiesta de Interés Turístico Nacional. Todo un honor y un prestigio ganado a base de esfuerzo, ideas, iniciativa y entusiasmo. Y este carnaval fluvial ya vive sus 53 ediciones y parece que fue ayer cuando un grupo de pioneros polesos con el Club Eros de mascarón de proa, se embarcó en un plan festivo que no fue otro que coincidiendo con la jira de los festejos del Otero descender río abajo desde Puente de Arco a la Chalana en sencillos artilugios flotantes. Una acción bromista que con los años ha surtido un efecto impensable y que a la postre ha desembocado en una realidad bulliciosa y cargada de sensaciones.

Un Descenso Folklórico en clave nacional

Y este año, tras ese parálisis por la pandemia, se convierte en un Descenso tocado por la magia de ese Interés Turístico Nacional. Un nombramiento oficial que exige a esta fiesta seguir y mantener el espíritu de los iniciadores y como ejemplo al Club Campurra que marcó las directrices de lo que significa esta juerga fluvial bien entendida. Y ese espíritu va por el camino de portar excelentes disfraces en el desfile por las calles de Pola de Laviana, montar buenas embarcaciones, que no carrozas, y mucha solidaridad entre los equipos participantes o peñas amigas y todo un estilo lavianés que marque la impronta de la idiosincrasia local. Porque las gentes de este concejo saben muy bien lo que es la fiesta y el jolgorio y esa raíz festera traspasa fronteras y generaciones. Y a la vista está con estas décadas de ambiente fluvial y su promoción por toda Asturias y resto del país. Y lo importante es disfrutar de una jornada lúdica y gozosa entre embarcaciones, calimocho, agua por doquier, compañerismo y raboseo feliz con la alegría desbordante por montera.

Este Descenso único ha cumplido con creces su mayoría de edad y es de obligada razón tener un recuerdo afecto para los amigos que se fueron al más allá y que con su ánimo y colaboración altruista han contribuído a conformar una fiesta mejor y más auténtica. Y la clave nacional es la marca de calidad de un carnaval en río sobresaliente en su estructura y en el reflejo de una comunidad amante de las tradiciones y el sentido jaranero de la vida. El Descenso es la referencia doméstica, es el sentir de las gentes de Laviana y la representación festiva de todo un pueblo. Que los buenos músicos de "La Pandorga" marquen, como siempre, el ritmo del festejo, la Sopera y la Soperina vayan a buenas manos y que las aguas del viejo Nalón sean benevolentes. Y a los participantes que surquen el río con galanura, prudencia y frescor. Que la fiesta no se detenga. Y si llueve ¡que llueva!

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