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Carlos Cuesta

A contracorriente

Carlos Cuesta

Lolo... balones fuera

El homenaje que el Club Deportivo Turón brindará a su "baloneru"

Es un personaje muy popular en el valle de Turón. Es Lolo el baloneru, sin más apelativo que ese nombre a secas. Toda su vida enganchado a una pelota de cuero mientras ejercía esa labor afectiva de recoger cuantos balones se fueran al río durante los partidos de fútbol en el campo turonés. Un baloneru sentido y querido por la afición deportiva y el pueblo de sus entrañas. Muchas décadas vigilando los miles de balones que se iban al cauce fluvial, junto con otros trabajos de apoyo al equipo de sus amores.

Una entrega intensa y abnegada la que llevó a Lolo a sentirse feliz y dichoso entre sus moradores. Y por este largo itinerario de servicio directo al Deportivo Turón, la directiva, socios y vecinos en general le van a tributar un merecido homenaje de gratitud y benevolencia para demostrarle esa querencia a una persona sencilla y pegada a sus raíces que solo vivía por y para ese equipo modesto y luchador como es el Deportivo Turón. Y Lolo está viviendo momentos de ilusión y sabedor que su figura popular quedará inmortalizada con una escultura a tamaño natural esculpida y trabajada por el artista lavianés recientemente fallecido Simón Martínez. Un reflejo plástico y perenne muy bien ejecutado que presidirá y adornará la cancha deportiva turonesa. Sin duda alguna un detalle único y favorecedor de una causa justa y que Lolo sabrá agradecer.

Bien por este entusiasmo colectivo con el entusiasmo primordial del activista cultural y deportivo de Baudilio, una persona volcada con la realidad de ayer y de hoy de esta parroquia minera y solidaria. Y este homenaje se llevará a efecto este sábado septembrino con varias actividades y una comida fraternal en casa Nando en Urbiés. Una jornada abierta a todos los habitantes del valle turonés que quieran participar en esa iniciativa popular y sentida.

Lolo, con su quehacer cotidiano y siempre rodeado de balones, se convertirá con sus 77 años en un hombre satisfecho consigo mismo y en la encarnación de un oficio casi en desuso en muchos campos de España, pero que en estos rodales de historia y mina ha tenido su importancia y su tradición. Y Lolo, a buen seguro, que en pleno apoyo popular le vendrán a su mente inquieta y bonachona un amplio y largo plano secuencia de sus momentos de baloneru, sus domingos grises y soleados, sus vicisitudes, sus luchas internas, su amor por lo indescriptible, sus días de agotamiento, sus incomprensiones, su capacidad para buscar soluciones en los balones ocultos, su constancia y especialmente su amor a unos colores y a una afición con los balones olvidados a buen recaudo. Y de verdad, hoy Lolo, con su grandeza de corazón, casi me atrevo a pensar que no dejará ningún balón por perdido.

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