Suscríbete La Nueva España

La Nueva España

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

José Manuel Ibáñez

Prisas

Aunque aún quedan ocho meses para las elecciones autonómicas y municipales que serán el ensayo para las nacionales, las calderas de la mayoría de los partidos ya están en plena ebullición, por lo cual se puede decir que ya han comenzado una especie de "campaña de la precampaña".

Les corre mucha prisa a todos ellos, y los nervios los apoderan igual que al atleta que realiza salidas nulas en su competición para llegar el primero.

Los unos intentando convencer de lo bien que lo han hecho, extrapolando sus logros, y el resto explicitándonos las bondades que con ellos nos vamos a encontrar, cual detergente que lava más blanco y ofrece sensación de frescor. Nada nuevo bajo el sol.

Situación esta que se repite machaconamente cada cuatro años, que intuyo no va a convencer a muchos dado que seguirán votando a "los suyos" ocurra lo que ocurra,

Entre los partidos mayoritarios, en la coalición de Unidas Podemos todo indica que cada cual irá con sus siglas.

Contra lo que resulta habitual en esta ocasión no hay exceso de peticionarios para ir en las listas de alguno de los partidos, e incluso muchos de los que suenan para ir en puestos cimeros han declinado las ofertas en vista de cómo está el panorama. Practican el conocido dicho de "soldadito que se esconde sirve para otra guerra" a la espera de tiempos mejores.

A partir de ya nos espera todo un rosario de promesas, que por variar se quedarán sin cumplir la mayoría de ellas, aunque las prisas ya se notan, pues repentinamente en variados sitios han dado comienzo el "parcheo" y lavado de cara que visibilice el entorno de cada cual. El clásico ponerse las pilas como siempre en vísperas electorales. Pero todo está muy visto.

De todos modos esta es buena época para exigir por parte de los ciudadanos, dado que si no se consigue ahora... a esperar otros cuatro años.

Resulta obvio que no tengo buen concepto de todo lo que conlleva lo que rodea a la política, pero la realidad resulta tan machacona que no hace falta extenderse más.

Compartir el artículo

stats