Opinión | A contracorriente

Historia de un pionero

Un hostelero ejemplar, Luis Concheso, "Luisón", con Casa Concheso y Chalana Park en Laviana

Es una historia pretérita de aquellos años cincuenta del pasado siglo cuando la hostelería comenzaba a tener visos de modernidad y el alterne popular formaba parte de la idiosincrasia local. Y en ese momento destacó un visionario llamado Luis Concheso, alias Luisón, que con sus ideas, empuje y decisión, alcanzó la cima profesional en sus establecimientos en Laviana. Casa Concheso en la Pola y Chalana Park en el balneario fluvial del Nalón adquirieron fama en toda la zona y en Asturias.

El buen servicio hostelero y las promociones culinarias y sidreras eran cuestiones consustanciales con el carácter de Luisón. Y el público gustaba de acercarse a esos locales por la amabilidad y calidad profesional del susodicho hostelero. En Casa Concheso en la capital del Alto Nalón la sidra y las buenas viandas corrían a raudales y el divertimento de la clientela conformaba momentos de regocijo y sociabilidad.

En Chalana Park generalmente en verano el ambiente popular con sus bailables de fin de semana concitaba la presencia de muchos entusiastas de las buenas orquestas de ese tiempo y de una coctelería de mucha nombradía. Luisón marcaba territorio y ofertaba los productos más genuinos del mercado hostelero nacional. Y por si fuera poco su ánimo para atraer gentío se le ocurrió organizar veladas de boxeo a pie de su restaurante-sidrería muy cerca de la Fuente de los Corrales. Genio y figura sin duda. Su muerte prematura dio al traste con sus iniciativas en el campo de los servicios. Pipo Fernández García-Jove qué vivió esos esplendorosos años de bonanza hostelera señaló que Luisón vendía cajas de sidra imposibles y el camión de Viuda de Angelón de Nava estaba de continuo en Laviana. Cosas veredes… y es que este profesional del universo hostelero marcó una época en Pola y entorno, contribuyendo con sus propuestas avanzadas a dejar impronta de su buen hacer.

Sus potajes, sus concejales, sus truchas de río bien fritas y la carne guisada, son esencia culinaria que algunos recuerdan con sensaciones agradecidas. Y Casa Concheso y Chalana Park, dejaron hito indeleble de una historia antañona que significó el inicio de la hostelería de hoy en Laviana y en toda la Cuenca. Actualmente se echan de menos muchos "Luisones" en una zona donde la verdadera profesionalidad de la hostelería hace aguas en muchos locales.

Una Chalana Park con ese proyecto de reducto fluvial ocioso, sería alcanzar la seriedad turística de una vez por todas…

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