Opinión | Tribuna

Un canto a la tonada asturiana

La entrega este domingo 7 de julio de los premios del concurso de canción de Aller

A principios del siglo pasado, unos cuantos valientes, reconocidos cantantes de tonada asturiana, viajaron a Estados Unidos, Argentina, México o Bélgica para subirse a escenarios y constatar que fuera de nuestra región la canción asturiana también tenía una gran acogida llenando salas y teatros. Más de cien años después me congratula confirmar que este género musical sigue muy vivo, pese al exiguo apoyo institucional a algo diferente, único y propio de nuestro folclore y el escaso interés que, en ocasiones, despierta en el público por razones que se me escapan y no logro entender.

Hace tres domingos tuve la fortuna de acudir a la segunda fase semifinal del "Concursu de Música y Toná Valles d’Ayer" que acoge el auditorio municipal del Teatro Cine Carmen de Moreda con aforo para más de doscientos espectadores y me desanimé. Porque apenas estábamos allí dos docenas de personas viendo y escuchando unas voces excelentes que garantizan el legado dejado de generación en generación.

Me refiero, por ejemplo, a Esteban Verdeja, Sergio Menéndez o Carlos Velasco. Todos con un futuro más que prometedor. Disfrutan cantando y emocionan al auditorio. ¿Qué más se puede pedir? Que vaya gente, que los vecinos de Moreda y del concejo, donde la tonada está tan arraigada, se congreguen en certámenes como este y respalden no solo a la organización sino también, por supuesto, a esos que están llamados a suceder a los Requejo, Carlitos, Pepín de la Rumiá, Tornín de Nembra, Ataulfo Lada Camblor, Caleya, Tino de Arnizo, Ricardo y Salvador de Boo, a Obdulia y Concha, la Chucha de Nembra o Gelita del Cabanón, por citar algunos.

Ya sé que ahora todo tiende a ser moderno y rompedor pero también que las tradiciones, sobre todo en pueblos y villas, están reviviendo y los jóvenes son los más entusiastas en conservar esa herencia. Por eso desde aquí hago una llamada para que esa juventud "gayaspera" allerana no olvide el recuerdo de padres y abuelos con eses "cancionines" que animaban sus bares y chigres. En ningún caso me refiero a retroceder, sino a conservar o potenciar algo muy nuestro, de los asturianos en general y de los alleranos en particular.

El próximo domingo 7 de julio tendrá lugar la gala de entrega de premios del "Concursu de Música y Toná Valles D’Ayer". Una excelente oportunidad para llenar las butacas que el otro día me encontré semivacías, escuchar y ovacionar a los galardonados en las diferentes modalidades y aplaudir a la organización del certamen y a los miembros del jurado por su esfuerzo y dedicación. Este concurso, que el próximo año alcanzará su cuarta edición, merece el respaldo de todos por realzar la cultura asturiana y las costumbres de la región, por impulsar la modalidad de toná allerana como elemento clave de la canción asturiana y por reconocer y poner en valor la labor de los intérpretes. ¡Nos vemos en Moreda!

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