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Opinión | A contracorriente

Ávila y Asturias

En esta ciudad amurallada se respira espiritualidad y un sentimiento intenso por la Santa Teresa,

Carlos Cuesta

Carlos Cuesta / FERNANDO RODRIGUEZ

Vivir Ávila es imbuirse de historia medieval por los cuatro costados de su piel urbana. En esta ciudad amurallada se respira espiritualidad y un sentimiento intenso por la Santa Teresa, aquella carmelita andariega que dejó huella indeleble por sus acciones con sus semejantes, su pensamiento literario y sus trabajos en la fundación de beaterios y órdenes religiosas por media España.

Y en esta capital castellana de arte milenario vibrante con sus iglesias, plazas animadas, palacios, señorío y mucha piedra granítica donde brilla con esplendor artístico su muralla soberbia, el placer de recorrer con pasos ilustrados la geografía ciudadana es sentir una sensación especial que cautiva al viajero amante de lo auténtico y genuinamente ideal.

Y en esta urbe de abolengo y sede realenga con la cronología histórica por estandarte y norma, la repoblación en los inicios de la reconquista de norteños, especialmente asturianos, marcó su idiosincrasia con infinidad de patronímicos de raíz astur como Quirós, Peláez, García, Caso, Laviana, Montes, Prendes, Argüelles, entre otros. Y en la propia capital y provincia se dejan escuchar esos apellidos de nombradía que reflejan lo que en otro tiempo fueron momentos de guerras, luchas, insidias y enfrentamientos de toda índole. Y ahí perduran tras generaciones la rama primigenia y sentida de esos nominativos que refuerzan con solidez ese marbete que une por sangre a Abulenses y Asturianos en una comunión que muchos desconocen, pero que la remembranza histórica lo deja bien claro. Y esta realidad se puso de manifiesto en el enlace nupcial de un ovetense y una abulense, celebrado recientemente en la iglesia románica de San Vicente donde Teresa de Ávila acudía al rezo a su virgen de la Soterraña. Juan e Irene, dos juristas de altura profesional, dejaron su impronta para mantener ese legado con la historia de trasfondo y apuntar que Ávila y Asturias siguen manteniendo sus lazos de esencia ancestral con los apellidos por vínculo permanente de amor, amistad y perpetuidad. La fiesta nupcial en Ávila, qué estupenda gastronomía, se hizo eco con la interpretación por parte de una pareja de gaitero y tamboritero del “Asturias, Patria Querida “y El Chalaneru”. Ávila y Asturias, cada vez más unidas.

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