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Por los derechos humanos

El Premio a la Vida que convoca el Ayuntamiento de Langreo

Las ciudades no pertenecen al catálogo de las figuraciones abstractas. Por el contrario, son pinturas reales conformadas por vínculos de pertenencia e implicación en asuntos comunes de los ciudadanos que las habitan. De ahí que los ayuntamientos se dispongan como la principal expresión de esa comunidad, tanto en lo que atañe a sus problemas como a sus necesidades y aspiraciones.

Por ello, en estos tiempos en que los recetarios de críticas aparecen cada vez con más frecuencia –no hay asociación u organismo que se libre de ese fuego de ametralladoras, en ocasiones sin duda tan necesario, aunque en otras muchas guiado por interesadas municiones–, es preciso también ensalzar y reconocer las iniciativas positivas que se pongan en marcha.

Entre otras, el Ayuntamiento de Langreo ha abierto un plazo de solicitudes para optar al galardón por los Derechos Humanos, dirigido a reconocer la labor de aquellas personas, entidades, colectivos…. que tengan por objetivo y destaquen en la defensa de los Universales Derechos Humanos, un hito fundamental en la historia y un ideal común que debiera presidir las relaciones de pueblos y naciones del mundo entero.

No es necesario bucear en tantas aguas turbias como corrieron a partir de diciembre de 1948, fecha en que la Asamblea General de Naciones Unidas procedió a la declaración de tales principios, para darse cuenta de que el cauce de los ríos bajó lleno de lodo, cuando no de sangre, a causa de la vulneración de esos derechos. Basta solo con fijarse en tantos conflictos y guerras como hubo desde entonces y que, por desgracia, continúan prolongándose en la actualidad. Es en ese macabro teatro donde las violaciones de los derechos humanos adquieren sus peores formas, sin olvidar que también esa sombra ominosa aparece en tiempos de paz y en países ricos y pobres.

Si una fotografía, entre otras características, sirve para revelar el paisaje del rostro humano, la que muestra el reciente abrazo entre el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, y el presidente estadounidense, Donald Trump, no deja ninguna duda de que el escenario humano presenta cada día más deformaciones. Como si ambos hubieran leído "El Quijote", presunción fuera de lugar, sin duda, confunden a las personas reales con los títeres y se apresuran a cortarles la cabeza. Una confusión que en la obra de Cervantes, y en el famoso capítulo "El retablo de Maese Pedro", funciona como un ejemplo clave de la confusión entre realidad y ficción, y que en la actualidad de la fotografía sirve para poner de manifiesto que ambos déspotas, alejados de la verdadera y necesaria realidad humana, están dispuestos a destruir a cualquiera que se oponga a sus planes. (Trump vuelve a apoyar las acciones de Netanyahu en Gaza, advierte a Hamás y señala a Irán por su programa nuclear.)

Sea bienvenida, pues, esta idea de nuestro ayuntamiento. Y más aún en estos momentos en que asomarse a los medio de comunicación es tanto como asistir a desfiles continuos en los que la ignominia y el oprobio lucen sus peores argumentos. Se trata de un "Premio a la vida 2025", internacional, en su tercera edición, cuyo plazo para presentar propuestas comienza el 2 de enero del actual 2026 y finaliza el 16 del mismo mes. A pesar de los tintes derrotistas que tanto abundan a diario: no hay nada que hacer, esto no hay ya quien lo solucione, mejor quedarse en casa… y así, muchos colectivos y asociaciones siguen empeñados en hacer más habitable este mundo. Fuera de la nueva y "siniestra" generación de armas de fuego (perros robots con rifles, drones con granadas o misiles hipersónicos entre otras) y de tantos fascismos como se van aproximando.

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