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Sin engaños ni mentiras: el derecho a respirar en Langreo

Los focos de contaminación en el concejo son conocidos, hay que actuar ya

Han pasado casi dos décadas ("¡Sin engaños ni mentiras!", publicado en LA NUEVA ESPAÑA el 1 octubre 2008) desde que denuncié por primera vez que en Langreo el engaño oscurecía la belleza de la verdad. Hoy, en enero de 2026, caminamos por las mismas calles, pero bajo una amenaza más sutil y letal. Algunos siguen pregonando mentiras disfrazadas de "economía circular" y "progreso sostenible", mientras el hedor y la enfermedad siguen siendo los compañeros silenciosos de paseo de nuestros vecinos.

En 2008 señalábamos a Iberdrola y Felguera Melt. Hoy esas chimeneas están mudas, pero el aire de La Felguera sigue viciado. El dolor y el sufrimiento de respirar persisten. ¿Cómo es posible que, tras la descatalogación de Langreo como zona contaminada, sigamos soportando índices de Benceno que desafían cualquier lógica de salud pública? Los estudios científicos no mienten: el benceno es un cancerígeno probado, y permitir que Químicas del Nalón mantenga niveles elevados es condenar a la población a una lotería sanitaria que nadie ha elegido jugar.

A esto se suma la realidad de Valnalón. Lo que se nos vendió como un polígono de innovación se ha convertido en el origen de náuseas y protestas. La empresa Naeco Recycling (que inició su andadura como Polinext) ha demostrado que los "malos olores" no son solo una molestia estética, sino el síntoma de un modelo industrial que no respeta la proximidad de las viviendas.

¿Es este el entorno que queremos para nuestros hijos y nietos? Pasear por el parque Dolores Fernández Duro o el barrio Urquijo no debería requerir un acto de valentía pulmonar. Los árboles ayudan a purificar el aire, pero no pueden hacer milagros contra los olores pestilentes que emanan de las factorías Naeco Recycling ubicada en Valnalón o de Químicas del Nalón que siguen operando bajo el amparo de una administración complaciente.

La paciencia ciudadana no se ha agotado; se ha transformado en indignación organizada. A mediados de este mes de enero, La Felguera volverá a salir a la calle. Una concentración de protesta y una recogida de firmas exigirán lo que nuestros gobernantes, por servilismo o afán, se niegan a darnos: la Verdad y la Salud. No es aceptable más mesas de diálogo vacías ni informes olfatométricos que tardan un año en publicarse; se necesita una mesa redonda donde se analice la situación con transparencia real, sin cartas marcadas. Los ciudadanos-vecinos quieren conocer toda la documentación de la que disponen las administraciones, así lo manifestaban en la publicación de LA NUEVA ESPAÑA de fecha 8 de enero de 2026: “Vamos a pedir toda la información y queremos tener acceso al expediente sobre este problema, explicó Emilio Silva, portavoz de la plataforma de afectados y presidente de la Asociación de Vecinos del barrio Urquijo. Es la decisión que se tomó en una asamblea celebrada este miércoles en la que se acordó aplazar la concentración contra los malos olores, prevista para el día 15 de enero, al jueves día 29".

El 18 de septiembre de 2008 celebraron una descatalogación de "zona contaminada" que hoy se revela como un mero trámite administrativo para facilitar permisos, no para limpiar pulmones. En 2026, la complicidad de la Consejería de Medio Ambiente sigue vigente: permiten que empresas potencialmente contaminadoras sigan estirando los límites legales mientras los vecinos pagan la factura con su calidad de vida.

Termino el escrito expresando más o menos lo mismo que manifestaba en este periódico el 1 de octubre de 2008: "Quienes piensan que lo tienen "atado y bien atado" con sus autorizaciones ambientales integradas se equivocan. Las cuerdas de la paciencia vecinal están rotas. Seguiremos exigiendo por los cauces legales, que se apliquen las normativas. Porque el derecho a respirar aire limpio no es negociable ni puede enterrarse bajo promesas que nunca llegan".

Sin engaños ni mentiras: Langreo exige soluciones ya.

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Luis Felgueroso Palacios es presidente de la Plataforma por el Medio Ambiente del Nalón

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