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Opinión | Desde mi atalaya turonesa

El buque insignia del valle de Turón

La historia del Coro Minero y de sus integrantes en sus viajes por España y el extranjero

Con las actuaciones del Coro Minero a partir de su creación en 1952, el nombre del Valle comienza a brillar a nivel nacional, al tiempo que algunos turoneses se encargan a título particular de darle lustre por muchos rincones del país ejerciendo las más prestigiosas profesiones. Lo certifica la siguiente anécdota, cuando la agrupación turonesa es invitada a participar en la I Feria Internacional del Campo. 

Cuando llegan a la pensión Peralta de la madrileña calle del Arenal, llamó la atención de todos los orfeonistas cierta persona que, desde un sexto piso, profería voces de confraternización. Se trataba de Arturo Baquero, el que sería gran artista de Turón y que en ese momento era estudiante en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando. Habiendo recibido noticias de la inminente llegada de sus paisanos, comenzó a lanzar gritos de júbilo y vivas a Turón que, a buen seguro, fueron oídos hasta en el Paseo de la Castellana. No finalizó allí el encuentro con turoneses: en la misma Feria del Campo se encontraron con Berto Redondo, oficial de Aviación, compartiendo amistosamente momentos inolvidables; también saludaron a Guillermo, hijo del ingeniero de Hulleras de Turón, don Rafael del Riego, el mejor director con diferencia que había dirigido la empresa en su historia hasta aquel momento. Con Guillermo, los coristas intercambiaron impresiones acerca de la tierra natal.

No sería la única sorpresa en aquella jornada, pues al entrar en el pabellón asturiano, allí estaba un maquinista de la Vía Estrecha, muy célebre por cierto dentro de la empresa por sus singularidades. Se trataba del popular “Antón Refundia” de Cortina quien, en compañía de algunos amigos, tomaba unos “culinos” de sidra la mar de campante. 

BBC

Por esta época algunas de las canciones más escuchadas del Coro son “El quirosán”, “Jota asturiana”, Montañas del Canigó” y “La barcarola”. Con tal repertorio obtienen el primer premio regional de masas corales celebrado en Gijón, en el transcurso de aquel verano. En 1955 realizan una gira a Llangollen (país de Gales), con ocasión del Certamen Internacional al que asistieron representantes de todo el mundo, siendo invitados a actuar ante las cámaras de la televisión estatal, así como también en varios programas radiofónicos de la BBC de Londres.

Los componentes del coro turonés fueron alojados en un poblado minero, dotado de un magnífico equipamiento para aquellos tiempos, constituido a base de casitas individuales con su correspondiente jardín, que superaba en mucho las condiciones de habitabilidad que ofrecía el barrio turonés de San Francisco, a pesar de ser vanguardia en el Valle en ese momento. En la víspera de la despedida, se organizó una fiesta en la que el grupo asturiano tuvo un protagonismo especial. Al aire libre, en una amplia explanada a la que seguía una interminable pradería por la que pastaba apaciblemente el numeroso ganado de los lugareños, comenzaron a oírse los sones de las recias voces de los mineros turoneses. Se cantó “Ecos de la quintana” y “Pupurri asturiano”. Descansos. Aplausos entusiasmados de los nativos, que comprobaron que al sur también hay arte y de calidad. En esto, en una de aquellas pausas alguien advirtió que, a sus espaldas y a pocos metros, en la sebe que separa la zona de pastos, se habían amontonado varias decenas de vacas que, dispuestas como piezas de un mosaico, escuchaban atentamente las notas melódicas de la agrupación coral. ¡Todo un espectáculo!

A continuación, actuó un grupo onubense que empezó a cantar fandanguillos y, a fuerza de ser sinceros, lo hacían con indudable maestría; el acompañamiento de las castañuelas no se hizo esperar, pero aquellos acordes debían de ser demasiado estridentes, pues las vacas empezaron a agitar las esquilas, a levantar el rabo y a alborotarse, en suma, dispersándose por los alrededores a continuación. Atardecía y en el poblado la fiesta continuaba. Noche de luna. Se cantaron las últimas canciones: “Como la flor”, “La Mariolina”. Y al día siguiente regreso a España.

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