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Opinión | Desde mi atalaya turonesa

El periodista universal que nació en Turón (I)

En recuerdo de Zoilo G. Martínez de Vega, que expandió la agencia EFE por América

Zoilo ha muerto. Estoy abatido por el luctuoso hecho que me comunicaron hoy muy de mañana. Zoilo, me había acompañado, siempre muy gentilmente, a la presentación de mis libros sobre la historia de Turón, tanto en nuestro valle como en Oviedo y Gijón, que eran citas obligadas en esos casos, pues en ambas ciudades había una importantísima colonia de turoneses procedentes del valle desde los años setenta del siglo pasado, cuando se produjo la crisis minera. Se me ha encogido el corazón con la noticia. Porque Zoilo G. Martínez de Vega era mi amigo.

Zoilo ya era mi amigo antes de conocerlo personalmente. Zoilo había nacido en El Lago, un barrio turonés situado al lado de la carretera principal del valle de Turón, muy cerca de las actuales piscinas municipales. Fue en 1936, un año crítico debido al comienzo de una guerra que habría de traer tantas calamidades para nuestro país. La primera noticia que tuve de Zoilo o, más exactamente, de su familia, fue de labios de mi madre, «Mina de Fresneo». En 1940, con quince años, asistía al aula de Doña Pira en la escuela del Lago,y a veces, durante el recreo, con otra compañera de Ablaneo, se acercaba a un comercio al lado de la escuela. Como esta decía ser de aquella familia, le pedía agua a la mujer que estaba detrás del mostrador y aquella enseguida les ponía unos vasos para calmarles la sed. Se llamaba Marina. Siempre tenía cerca una «cunita» con un niño de unos tres años y de ojos muy despiertos al que le hacía carantoñas alguna vecina que entraba a comprar en el comercio. Lo poco que se podía comprar, pues era la época del estraperlo. Decir, claro está, que Marina era la madre de Zoilo y el bebé, el propio Zoilo.

Esta anécdota la oí muchas veces a mi madre, siendo yo un adolescente. Zoilo, después de realizar sus estudios primarios en Turón, fue enviado al convento de Cangas del Narcea. Allí fue donde completó sus estudios de Bachillerato de manos de los dominicos de Corias que le transmitieron una magnifica formación humanística, fundamental para su ulterior progresión personal. Cumplidos los dieciocho años y después de iniciar los estudios de Filosofía en Caldas de Besaya, se convenció en un corto periodo de tiempo que la carrera religiosa no era lo suyo y abandonó el monasterio. Vuelto a Turón, durante un tiempo se ocupó en los empleos más dispares (vagonero en el Pozo Santa Bárbara, maestro en la escuela de Carcarosa…). Pero, pronto, se integró como elemento más joven, en «la tertulia literaria del bar Nieto», que lideraba el médico Antonio Martínez Zulaica. De esa época son sus conferencias en el Hogar del Productor, sus colaboraciones en Radio Asturias, en el semanario «Comarca», diario «Región» y otros. Eran los años finales del decenio de los cincuenta. Resulta que mi padre que era sastre en ese tiempo en El Fabar (barrio adyacente al Lago), cada trimestre se desplazaba a Oviedo para la compra de paños. Sabedor de esto el joven Zoilo, le encomendaba algún articulo para que, aprovechando su viaje a Oviedo, lo entregara en la redacción de «La Voz de Asturias». Sus amigos, tanto Baquero y Braulio Tirador como su pariente Zulaica, no tardaron en darse cuenta de que aquel joven apuntaba lejos y tenía que abrirse a más anchos horizontes que Turón no podía proporcionarle.

Entonces, deja la «patria chica» y se desplaza a París donde contacta con Díaz Roncero al que había escuchado en numerosas ocasiones en las emisiones clandestinas para España de Radio París. De la ciudad del Sena pasó a la Argentina reclamado por su hermano Marcelino y al despedirse de Roncero, éste le rogó que saludara a su buen amigo Mariano Perla, famoso cronista del diario madrileños «El Sol» en tiempos de la II República y exiliado a Buenos Aires, donde mantenía una charla diaria de tinte antifranquista. Es el año 1964 y la agencia EFE se ha convertido en una agencia internacional y el ministro de Información y Turismo, con la finalidad de lavar el origen franquista de EFE que le dejaba en situación de inferioridad en la información internacional, atraen a Perla al que nombran primer director de EFE para América Latina.

Conocedor de la valía de Zoilo, después de su paso por algunos canales de la televisión rioplatense, lo incorpora como redactor lo incorpora como redactor en la delegación abierta de la capital bonaerense. Ha comenzado el año 1965 y en poco tiempo, Zoilo, debido a sus excepcionales cualidades literarias se está forjando como un periodista de agencia. Si a esto añadimos su verbo innato, su don de gentes y su especial habilidad para hacer amigos, no puede extrañarnos que en 1967 fuera llamado para abrir una nueva oficina de EFE en Colombia. Pero el ministro Fraga Iribarne estaba dispuesto a darle un empuje definitivo a EFE para que pudiera competir con las grandes compañías del globo. Se pretendía encajar la Agencia dentro de un holding latinoamericano integrado, a su vez, por agencias regionales. Esta misión se le encargó al periodista turonés como persona más idónea para realizarla. Se pensaba establecer una oficina en cada una de las capitales centroamericanas conectadas a una central radicada en la ciudad de Panamá que dirigiría el propio Zoilo.

En 1972 comienza su periplo para la explicación del proyecto y todos los países de América Central aceptaron la idea sin discusión. Así se constituyó a finales de aquel año la agencia española ACAN-EFE de la que Zoilo será el primer gerente. Él nos recordaba en cierta ocasión que cuando presentó el proyecto al presidente panameño y amigo personal suyo, general Omar Torrijos, se le abrieron las puertas del cielo, pues siempre se había sentido víctima de las agencias estadounidenses de la información por la mixtificación que hacían de las noticias de la zona. Otra prueba de la transcendencia de esta empresa con orígenes hispanos está en las declaraciones- según nos contó Zoilo cierto día- que hizo el dictador «Tacho» Somoza, en una ocasión: «A mí en realidad quien me derrotó, no fueron los sandinistas sino la agencia ACAN-EFE». Después de Colombia y Centroamérica, se encargó de reorganizar las delegaciones de Ecuador, Paraguay y Brasil, comenzado a dirigir esta delegación en 1983. n

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