28 de abril de 2011
28.04.2011
 
Música

Un libro imprescindible sobre la música asturiana

Susana Asensio Llamas se adentra en las fuentes para el estudio del repertorio popular y las aportaciones de Torner

28.04.2011 | 02:00
Un libro imprescindible sobre la música asturiana

Han tenido que pasar décadas para reencontrar la senda iniciada por el insigne musicólogo asturiano del rigor científico y el reconocimiento internacional que fue el intelectual e ideólogo Eduardo Martínez Torner. La presentación de Fuentes para el estudio de la música popular asturiana dedicado «A la memoria de Eduardo Martínez Torner», es el séptimo volumen de la colección «De acá y de Allá. Fuentes Etnográficas» (CSIC/Universidad de Oviedo, Madrid, 2010). Este volumen tiene el valor obvio, contenido en sus más de seiscientas páginas, de tres nutridos bloques tratados con rigurosa ordenación musicológica (romances, sones y jotas). Pero es, además, un libro imprescindible de consulta -fundamentales las introducciones a cada capítulo-, que aquellos investigadores más o menos vocacionales del folklore musical asturiano querrían haber tenido en su biblioteca. Escrito por la musicóloga Susana Asensio Llamas -licenciada en Musicología la Universidad de Oviedo, doctora por la de Barcelona e investigadora invitada y profesora en Columbia University y New York University-, este libro intenta proporcionar datos e ideas para la comprensión de un largo vacío, en lo que a la investigación científica de la música popular asturiana se refiere, con una doble intención: «mostrar las fuentes para el estudio de tres repertorios relevantes en Asturias, [?] y las aportaciones de Torner en el campo del estudio de las músicas populares». En él encontramos tanto piezas conocidas como inéditas, todas ellas cantadas. La parte dedicada a los romances -la más representativa de Torner, aunque pequeña dentro de sus estudios del romancero español-, es el mayor corpus de romances y canciones narrativas publicado en Asturias hasta la fecha. Los sones, «uno de los repertorios más arcaicos de la península», provienen en muchos casos de la provincia de León -la frontera administrativa no refleja el folklore común-. En el apartado de las jotas, «el repertorio más extendido a lo largo del siglo XX por Asturias, y por gran parte de España», sigue también la autora el esquema de introducción a las piezas, melodías y acompañamientos, las relaciones música-texto, y las partituras. Se ve así también el desarrollo de estos tres repertorios, «que ilustran de forma visible los cambios que las músicas populares ha sufrido a lo largo de este último siglo». No persigue este trabajo «agotar los análisis de las piezas aquí transcritas, ni su relación con otras piezas y géneros. Por el contrario, el objetivo primordial es presentar las fuentes disponibles para el estudio».


La publicación de este volumen en 2010 coincidió con el centenario del acercamiento de Torner a la Junta de Ampliación de Estudios, la primera vez que alguien de formación musical se interesaba por buscar cobijo en una institución científica. A partir de ese momento la creciente proyección de Torner como investigador es continua y sobrepasa el ámbito asturiano, desde su dedicación al romancero musical español, sus trabajos sobre rítmica o sobre música antigua, «todos ellos pioneros en España». Su trabajo canalizado a través del Centro de Estudios Históricos y supervisado por Menéndez Pidal, se desarrolló durante tres décadas antes de su exilio en 1939, y continuó luego en Londres. Investigar el fecundo trabajo realizado por Torner fuera de Asturias y de España precisa, también, un investigador que haya salido de Asturias.


Quizás lo único que se echa de menos es la relación de los listados de piezas en el índice general, ya que son de gran utilidad. El trabajo también desmonta algunos argumentos considerados como axiomas -como la predominancia del modo mayor, cuando en realidad hay variedad tonal y modalidades oscilantes-. Es, en resumen, un libro de consulta referencial para el estudio de la musicología y de la música asturiana, que se hacía, desde hace mucho tiempo, imprescindible. Además de las fuentes debidas en su mayor parte al mismo Torner, a J. Suárez, Andecha Folclor d' Uvieu, Fernando de la Puente o el grupo Parva y Sosiega de León, Susana Asensio Llamas agradece especialmente el apoyo en todo momento de la hija del propio Torner, Jovita, y los magníficos dibujos de A. Graña. La musicóloga seguirá sorprendiendo en el futuro con más trabajos inéditos relacionados con el insigne musicólogo asturiano, desde sus recogidas de romances por toda España, hasta su epistolario o sus últimos escritos sobre rítmica hispánica.

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