26 de mayo de 2011
26.05.2011
Lecturas

La revista del norte

Ante el número 14 de «Atlántica XXII»

26.05.2011 | 19:41
La revista del norte

Lo efímero de publicaciones similares sobrevuela en quienes hemos participado en ellas

Una revista «asturiana de información y pensamiento», en estos tiempos que corren, con apenas publicidad, bimensual, que vive de sus 650 suscriptores y de la venta en quioscos, se puede dar con un canto en los dientes si llega al número 3. En el muy improbable caso de alcanzar el 6, sería el momento, como sentenciaba Gregorio Morán, de estudiar al fenómeno. Pues bien, «Atlántica XXII» acaba de alumbrar su número 14, éxito que no sabe uno ya cómo adjetivar.
La dirige el periodista Xuan Cándano y se presentó este número de mayo en el Club Prensa Asturiana de Gijón, perteneciente a LA NUEVA ESPAÑA. Las presentaciones librescas, quien las probó lo sabe, se han convertido en su mayor parte en un tostón insufrible, en una cosa más antigua que el catarro, con unas damas o unos caballeros muy serias o serios largando alabanzas desmedidas sobre un libro, una revista, un autor o una autora (y ya no sigo más con la tontería agramatical del doble género), tal y como si el tiempo no hubiese pasado, tal y como si aún viviésemos sin internet, sin twitter, incluso sin televisión. Sin embargo, la presentación del nº 14 de «Atlántica XXII» (a la que asistí sin que sirva de precedente, quizá porque no colaboro en ella) se alargó 90 minutos sin que ninguno de los asistentes moviésemos el trasero. Creo que hubiéramos seguido allí todavía un rato más por dos cosas. La primera, por la calidad, oportunidad y gracia de los presentadores. El psiquiatra Guillermo García Rendueles (a quien se entrevista en el número) estuvo florido y hermoso con su análisis crítico del «gusto» y la «preocupación» como conceptos aplicables a los compradores de quiosco: ¿es verdad que «a mí me gusta el "Marca" porque me preocupa lo que le pasa a Messi» equivale moral y cívicamente a «a mí me gusta "Atlántica XXII" porque me preocupa lo que ocurre en Las Cuencas»? Milio Rodríguez Cueto (colaborador) estuvo parco y tímido y breve, pero equilibró la cosa Francisco Prendes Quirós (socio fundador) con referencias agudas, atinadísimas y muy divertidas a la actualidad, y aportando salvedades a la propia revista. Por fin, Cándano examinó uno por uno los artículos de esta entrega. La segunda razón por la que no nos queríamos ir del Club cabría cifrarla en las ganas que teníamos todos de que el proyecto siguiese: pareciera que permaneciendo sentados y opinando dábamos más continuidad al asunto. Los fracasos o lo efímero de varias iniciativas de publicaciones «asturianas» con carga de «información y pensamiento» sobrevuelan aún en quienes de algún modo hemos participado en ellas, de quienes creemos, con el director de «Atlántica XXII» que habrá guapamente crisis tecnológica: pero la crisis está en la raíz de la profesión misma, en la actitud de tantos sedicentes periodistas, «magnetófonos con patas» (así les llamó Cándano), que sólo recogen lo que sueltan por esas bocas los políticos y nunca dan, se atreven o los dejan un paso más.
Así pues, por el precio de una caña y un pincho, el curioso lector puede leer las columnas de Berta Piñán, Juan Cueto Alas, Faustino F. Álvarez, Rafa Avello, Santiago Alba o Menéndez Salmón. Puede gustar ese periodismo de investigación que hurga en la crisis de Las Cuencas mineras, en el mundo económico de los trasplantes, en los planes de formación de empleo en el Principado, en la deriva de la Obra Cultural de Cajastur: en el «Caso Marea»€ O recordar al gran Ernesto Winter, a Juan Antonio Cabezas. Acercarse a la curiosidad de si el Sella es el Ponga o viceversa; o qué se yo: ver la página de Cuco Suárez, la tira de Cimadevilla y Manzano, otra muestra del teatro «precario» de Maxi Rodríguez, qué pasa en Chechenia o con los parques eólicos€ Larga vida le deseo. Y una curiosidad: a los partidos políticos se les ofreció espacio (pagado, claro está) en la revista para la publicidad, como recordó el director. La aceptaron sólo dos: Foro Asturias e IU. Qué cosas.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook