05 de diciembre de 2011
05.12.2011

Secundino Serrano y la reconstrucción histórica

El catedrático de Historia compone en Españoles en el Gulag la memoria de los republicanos víctimas del estalinismo

05.12.2011 | 13:31
Secundino Serrano y la reconstrucción histórica

Hace dos años tuve el honor de acompañar a la escritora y periodista Evelyn Mesquida en la presentación por Asturias de su trabajo de investigación La Nueve. Los españoles que liberaron París (Ediciones B). Al abrirse el coloquio, siempre había una pregunta que se repetía entre los asistentes. La reflexión se basaba en que en los campos de exterminio nazis hubo muchos republicanos españoles; sin embargo, después del final de la II Guerra Mundial, parecía que sólo los judíos fueran el sujeto a exterminar por el III Reich. La respuesta de Evelyn era contundente: «Ellos (los judíos) se apresuraron a reconstruir su historia y utilizaron la historiografía, la novelística, la cinematografía? Las circunstancias políticas impidieron que los republicanos españoles reconstruyeran la suya. Nos corresponde a los demás esa misión».
El catedrático de Historia Secundino Serrano es uno de esos investigadores que más en serio se ha tomado esa misión de reconstrucción de la epopeya de los republicanos después de la Guerra Civil española. Sus primeros trabajos se centraron en la guerrilla antifranquista leonesa: La guerrilla antifranquista en León, 1936-1951 (1986) y Crónica de los últimos guerrilleros leoneses (1989). Después amplió el territorio al ámbito nacional, pero se mantuvo en la misma temática. Así vieron la luz obras tan impresionantes como Maquis. Historia de la guerrilla antifranquista (Temas de Hoy. 2001), en la que analizó el nacimiento, desarrollo y ocaso de la guerrilla en todas las provincias de España, y La última gesta. Los republicanos que vencieron a Hitler (Aguilar. 2005), donde repasó la épica de los republicanos que se alistaron en la Legión Extranjera, en la II División Blindada del general Leclerc, en el Maquis, en el Ejército Rojo o en los partisanos del Este para seguir combatiendo contra el nazismo y el fascismo.
Daba la impresión de que Secundino Serrano había concluido la investigación de la tragedia del exilio español. Nada más lejos de la realidad. Ahora nos sorprende con Españoles en el Gulag. Republicanos bajo el estalinismo (Ed. Península). Si ya nos había hablado de la gesta armada del maquis contra el franquismo en el interior del régimen y de la lucha contra el nazismo y fascismo en Europa; este nuevo trabajo se presenta como la tercera pata del banco con la que completa una trilogía, a todas luces indivisible.
En 2002, Secundino descubre, por azar, en los archivos de Salamanca un sobre con el nombre de «Karagandá» rotulado en él. Su contenido -papeles y fotos «Tristes: de una tristeza infinita»- provoca que se embarque en esta aventura investigadora. Más de doscientos republicanos pasaron por los campos de trabajo de Stalin, que el autor desglosa en cinco bloques: alumnos pilotos que se formaban en las escuelas soviéticas; marinos de barcos confiscados; «niños de la guerra»; desertores de la División Azul de ideología de izquierdas que se enrolaron en ella para poder huir de la dictadura franquista; y trabajadores de Berlín, esclavos de los nazis. Cada conjunto lo ilustra con testimonios, fotos y documentos que convierte su trabajo en una historia de supervivientes y sus protagonistas son republicanos anónimos.
En la páginas 224 y 225 relaciona los veintisiete que murieron en los campos del Círculo Polar, Norilsk, Krasnoiarsk, Karagandá, Odesa, Borovichi y Stalino-Donetsk. Entre ellos encontramos un asturiano, Julio Martínez Berros, de Gijón, muerto en 1941 en el campo de Norilsk; seis gallegos, dos de A Coruña, dos de Pontevedra, uno del Ferrol y otro de Viveiro; cinco catalanes, todos de Barcelona; nueve vascos, ocho de Bilbao y uno de Sestao; tres murcianos, dos de Cartagena y uno de Mazarrón; dos andaluces y un valenciano.
Al leer el libro nos van surgiendo varias preguntas. ¿Por qué el campo de internamiento en vez de la cárcel?, sería la primera. La respuesta nos la da Secundino por boca de Shalámov en la página 101: «He comprendido la diferencia entre la cárcel, que fortalece el carácter, y el campo, que descompone el alma humana». La segunda sería: ¿Qué ideología profesaban estos republicanos para que Stalin los considerara peligrosos? La respuesta en la 161: «Miles de comunistas españoles y europeos murieron objetivamente por la libertad, e incluso muchos de ellos -programas y dirigentes "infalibles" al margen- creían en esa libertad». Y por último: ¿por qué Stalin encierra a comunistas? Porque el estalinismo no era comunista y el verdadero comunismo nada tiene que ver con el estalinismo. «El estalinismo fue un tiempo en el que lo heroico dio paso a lo contable y la épica leninista fue desplazada por el trabajo stajanovista», nos dirá el autor en la página 109.


Españoles en el Gulag. Republicanos bajo el estalinismo.
Secundino Serrano.

Península.
487 páginas:
Octubre 2011.

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