02 de febrero de 2012
02.02.2012
 

La Viña: una montaña, un bosque, un río

Memoria de la vida en un pueblo de Cangas del Narcea de los que cuelgan en las montañas entre las que discurre el Coutu

02.02.2012 | 01:00

Si hay topónimos con capacidad de evocar, La Viña es, sin duda, uno de ellos. Le permite al viajero imaginar a un grupo de monjes benedictinos del monasterio de Courias penetrando río del Coutu arriba para inaugurar, vertebrar y nombrar un mundo nuevo. Hoy día sería casi imperdonable para quien se acerque al concejo de Cangas del Narcea dejar de visitar alguno de los pueblos que cuelgan como higos maduros de las angostas montañas que se asoman al río del Coutu, porque este río, secreto y virginal, atesora una belleza intonsa. Han mejorado en él lo que debe mejorar en todos los sitios: las comunicaciones, en el sentido de que los vecinos de estos pueblos tienen una carretera con buen firme y trazado todo lo bueno que permite la orografía, además de multitud de pistas que ascienden desde el río a las aldeas situadas en las laderas o en lo alto de las montañas, y han cambiado también, como en todo el campo asturiano, los usos de las tierras de labor, prácticamente abandonadas salvo las huertas cercanas a las aldeas y los prados más llanos, donde pueden trabajar las máquinas. Pero sigue habiendo en este itinerario como un resorte que nos lanza hacia atrás en el tiempo. Cuando nos adentramos en la quietud del río del Coutu comprobamos que todavía es posible llegar a vislumbrar la esencia de lo que fuimos.


La Viña es una aldea a la que se llega zigzagueando la carretera que transcurre pegada al río desde el pueblo de la Riela de Perandones. Después de Augüera la ruta se ondula como una habilidosa serpiente y las montañas caen a plomo sobre ella. Al dejar atrás ese tramo -que incluye un túnel poco iluminado- el viajero se asoma a una breve vega, acariciada en su fertilidad por la alegría cantarina del río. En mitad de esa pequeña vega está la iglesia de Veigalagar, que da servicio y cementerio a todos los pueblos de la parroquia -La Viña, Veiga d'Horriu, L'Artosa, Combu y Munasteriu-. Ascendiendo la ladera izquierda que da a la vega podrían haber puesto aquellos monjes benedictinos de los que hablábamos al principio sus viñas.

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