09 de febrero de 2012
09.02.2012
La brújula

Letras de alto gramaje, cadáveres del capital, fintas de seducción y sabrosos y a pares

09.02.2012 | 11:03

Letras de alto gramaje
El barcelonés Fernando Clemot (1970) practica en El libro de las maravillas una escritura que, por desgracia, escasea: la que se sirve del dominio de las palabras para liberarlas, lanzarlas a explorar, recogerlas y seguir construyendo la historia mediante una estructura espiroidea que, con un pie en la memoria, avanza y retrocede sin pisarse las huellas. Si los procedimientos de Clemot descarrilasen, parirían un galimatías. Pero no. Se resuelven limpiamente en una historia con muchos pies y mucha cabeza. La de un hombre que, intuyendo el final, se recluye en una casa de reposo para, a través de las vidas que fueron de otros, intentar dar un sentido final a la suya propia, que juzga irrelevante. Pura literatura.

El libro de las maravillas
Fernando Clemot
Barataria
286 páginas
18,50 euros

Cadáveres del capital
El subtítulo de este volumen no deja lugar a dudas: «El ser humano como presa, de la Grecia de Aristóteles a la Italia de Berlusconi». Judíos, ilegales, pobres, negros -y más allá, los diferentes y los disidentes- son la materia prima con la que trabaja el filósofo francés Chamayou para componer este ensayo, tan escalofriante como instructivo. Lejos de limitarse a reseñar fechorías históricas -redundancia: la Historia es un museo de fechorías-, Chamayou busca las justificaciones sobre las que se sostienen, lo que le lleva, en suma, a desnudar los mecanismos de apropiación del otro que están en la base de las acumulaciones de capital. En otras palabras, matar para robar y aterrorizar. Para seguir robando y aterrorizando.

Las cazas del hombre
Grégoire Chamayou
Traducción de María Lomeña Galiano
Errata Naturae
190 páginas. 19,90 euros

Fintas de seducción
El imaginario y la vida cotidiana de EE UU en la década de 1950 estaba presidido por el más rancio conformismo. Ni siquiera el rock'n'roll logró abrir fisuras serias en ese acorazado. No es de extrañar, pues, que, cuando se consuma la explosión juvenil de los sesenta, los publicistas más renombrados se inspiren en ella como perros hambrientos para dar forma a nuevos artificios de seducción. Este cambio es aún menos extraño si se tiene en cuenta que buena parte de ellos eran jóvenes «revueltos». Frank ha escrito un apasionante ensayo de crítica cultural que ha sido usado incluso para sostener que la industria originó la contracultura. Idiotez malintencionada que revela lo fino que hila el autor.

La conquista de lo cool
Thomas Frank
Traducción de Mónica Sumoy y J. C. Castillón
Alpha Decay
440 páginas. 25 euros

Sabrosos y a pares
Cobos Wilkins no engaña, ni por licencia poética, con el título de esta colección de relatos. Soledad y azar son los puntos de partida, a veces de llegada, en torno a los que se organizan estas 26 narraciones que, con sólo trece títulos, se distribuyen en dos partes, «Haz» y «Envés». Cobos Wilkins recomienda disfrutarlas a pares. Así a «La exposición», que cuenta las milagrosas relaciones establecidas en una ermita perdida entre dos expertos en arte, aislados por la nieve, y unos lienzos de Botero, debe seguir su envés, penetrante microcuento sobre las pitanzas oníricas de Hannibal Lecter. Y el resto, igual de sabroso, de igual modo.

La soledad del azar
Juan Cobos Wilkins
Almuzara
224 páginas
17,95 euros

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