23 de abril de 2012
23.04.2012

La brújula

23.04.2012 | 02:00
La brújula

Una obra de madurez del gran maestro argentino
El argentino Juan José Saer (1937-2005) nunca logró en vida ser bien conocido del público español. Tal vez ahora que, por un lado, se publican sus Cuentos completos y sus tres primeras novelas, y, por otro, esta laberíntica obra de madurez que es La pesquisa (1994), Saer consiga agrandar su hueco en el imaginario español.

La pesquisa, que figura entre los primeros lanzamientos de una nueva editorial, Rayo Verde, es un guiño de Saer al género negro, ya que uno de los niveles en los que transcurre es el de la indagación de unos asesinatos en París. Pero también es un juego con lo fantástico, porque otro registro se ocupa de la búsqueda de un supuesto manuscrito perdido sobre la guerra de Troya. En uno y otro caso, como en las varias subtramas, la precisa e ingeniosa escritura de Saer apunta sin embargo mucho más allá: a cercar el núcleo duro de la verdad, la ficción, el crimen, la locura...

Salvaje y transgresor con la pluma bien amueblada
Stewart Home (1962) es ante todo un transgresor con plena conciencia de serlo y dotes de sobra para contarlo. Cultivador irredento de la no narratividad, punk, pornógrafo y remedador de «pulp fictions», Home es además un fino y lúcido crítico de las experiencias artísticas de vanguardia, por lo que su transgresión es cualquier cosa menos un manotazo poco meditado.

Memphis underground (2007) tiene elevadas dosis de todo lo anterior y, además, un gusanillo: el que atrapará al lector, impidiéndole echar el freno, cuando se vaya metiendo en la vida de un impostor becado para hacer intervenciones de vanguardia en una extraña comunidad afincada en una isla escocesa. Una vida -contada con breves incisos de renuncia a la narración- que se conjuga con la de un álter ego que desnuda Londres entre mordiscos del paro y amor al soul. Un escritor salvaje.

Suicidio en el Gran Canal o un caleidoscopio ucraniano
Quienes hayan ido siguiendo las diferentes entregas que de la obra del ucraniano Andrujovich (1960) viene haciendo Acantilado desde hace unos cinco años conocen ya las excelencias del corrosivo autor de este Perverzión que ahora se traduce al castellano.

Andrujovich es posmoderno, es pop, es irónico, es un bisturí político y es un novelista arriesgado tanto en la forma como en el fondo. Pero, tranquilícense los lectores poco dados al malabarismo: Andrujovich es muy legible.

Perverzión, a la que alguien ha calificado de variante posmoderna de La muerte en Venecia, gira en torno a la desaparición de un poeta y resistente ucraniano en las aguas del Gran Canal. Todo tipo de materiales le valen al autor de Doce anillos o El último territorio para intentar contar la verdad sobre un aparente suicidio. Internarse en ellos es empezar a gozar y no parar.

Memoria y ficción en torno a entes que vuelan
La parcelación del cielo (1949, inédita hasta ahora en castellano) es una de las obras más inclasificables y subyugantes del poeta, narrador y ensayista francés de origen suizo Blaise Cendrars (1887-1961), cuya vida aventurera le convirtió en uno de los personajes más intensos de la Europa de la primera mitad del siglo XX.

Concebido como cierre de una tetralogía autobiográfica con grandes dosis de ficción surreal, este magistral canto a los entes que surcan los cielos se compone de tres partes. Si la primera, «El juicio final», entremezcla diversos materiales autobiográficos, la sublime y delirante segunda es la biografía de San José de Cupertino -un «crack» de la levitación al que Cendrars propone como patrón de la aviación-, mientras «La torre Eiffel sideral», la más extensa, cierra el conjunto mediante el hallazgo de una nueva constelación. Abstenerse lectores poco avezados.

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