Suscríbete

La Nueva España

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

poesía

Poética de un hombre de acción

Una tierra, una patria, un alma, el redescubrimiento de Graciano García en su versión más libre y secreta

Poética de un hombre de acción

Lo más inesperado de Graciano García era su producción poética recogida en un libro. Periodista de raza, hombre de acción por excelencia, dotado de un poderoso instinto de iniciativa y emprendimiento, no evocaba en principio el modelo intelectual y sensible del poeta. Siempre pareció más comprometido con el hacer que con el cavilar sin objetivos prácticos. Compartimos trabajo durante algunos años, suficientes para sellar una sólida amistad en la presencia o la distancia. Creía conocer sus registros en la generación de ideas y su puesta en obra, así como el impulso resolutivo que hace fácil lo que parece difícil, incluso imposible. Y de pronto encuentro en páginas cuidadosamente editadas el "cogito" metafórico de un universo interior que agrega a la personalidad del autor los atributos del artista, la kantiana "finalidad sin fin" de todas las artes.

La sorpresa fue grande y se hizo mayor con la lectura íntegra, de un tirón, enganchada al descubrimiento de un pluriverso rico en matices y facetas. Una segunda lectura, despaciosa y reflexiva, me devuelve la inconfundible mirada del poeta. Un poeta desentendido de toda preceptiva, ajeno al armazón del metro y la rima de los versos pero dueño del ritmo en el flujo aparentemente espontáneo de la memoria y de las vivencias que en ella permanecen. Son algo más que prosopoemas o relatos animados por el origen sensible del conocimiento. Sin la menor sofisticación formal, van engarzando el imaginario de la realidad en proposiciones de experiencia, ensoñación y deseo. La desconfianza estética de la directa sinceridad cae abatida por la belleza del testimonio moral.

Es la integridad de la persona la que se impone en la lectura, tanto más clara cuanto mejor avenidas las vertientes de la imagen pública del poeta y la imagen hasta ahora reservada. La primera pieza del libro, que le da título y aparece en lengua asturiana y española, es como una fe de vida del espìritu en la biografía externa. Graciano García se describe en el medio familiar y social, en el medio natural -muy expresivo en todo el libro- en la lealtad al ejemplo recibido, el crecimiento interior, la aventura de vivir, la formación de la conciencia, la definición de los afanes, las decisiones, las afinidades electivas, los desengaños y, sobrevolando el conjunto, los ideales. El de la libertad es recurrente. Me parece admirable la agudeza de una instrospección repleta de luces y signos que coinciden puntualmente con los emitidos, los que percibimos como definidores de su personalidad y carácter. No es corriente alcanzar un conocimiento tan completo de la propia mismidad, y aún menos el poder de exteriorizarlo con tanta fuerza, controlando los acentos emotivos sin ahogar su expresividad. El hombre que aparece es el que conocíamos, pero nos invita a redescubrirlo en su versión más libre y secreta.

La tierra, primero de los motivos individualizados, es un espléndido canto a la Naturaleza en sus muchas manifestaciones, la oración panteista de un habitante del día y de la noche, del mar, el viento, el cielo y el suelo, que encuentra en la cálida dicción del entorno la potencia generadora de la vida y su escenario físico. El segundo, la patria como "breve tierra inmensa", idealiza el paisaje en sentimientos y emociones que afianzan la idea de pertenencia a un lugar animado, creador de identidad y protagonista en gran parte del sentido de la vida. "Cataluña" es el último poema de este bloque. Impreso en catalán y castellano, alude con sensibilidad extremada a una fraternidad más fuerte que las circunstancias, "porque España también eres tú, Cataluña". En el tercero y último de los motivos, el alma, aparece el lirismo más condensado y claramente afín a las imágenes amatorias inspiradas por la mujer, por los amigos idos o presentes, y por Dios. "Señor, ya te vuelvo a encontrar en todas partes" El sentimiento de la trascendencia ilumina los versos que cierran un libro de confidencias y testimonios ennoblecidos por una vibrante poética.

Compartir el artículo

stats