CRÍTICA
Los mejores diálogos que habrá leído en mucho tiempo
Eugenio Fuentes
Pese a su tardía dedicación a las tablas y las pantallas, la londinense Irene Handl (1901-1987), hija de austriaco y alemana, tuvo tanto éxito como actriz que sus enormes logros como novelista casi se han borrado de las memorias. Handl, que dio cuerpo a cientos de personajes de clase media y baja, se concentró sin embargo en lo más remegapijo que pudo llegar a imaginar para dar cuerpo a sus dos novelas, Los Sioux (1965), que ahora descubre para el público hispano Impedimenta, y The Gold Tip Pfizer (1966). Y lo más remegapijo que una inglesa puede imaginar es, claro, una riquísima familia francesa de antes de la guerra, con epicentro en París y posesiones en Luisiana. Articulada sobre unos diálogos impagables entre una galería de personajes dibujados con maestría, Los Sioux, que es el nombre que la familia Benoir se da a sí misma, es una de las novelas más divertidas -por extraña, aunque Handl rehúye las transgresiones formales- que el lector pueda llevarse a las manos.
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