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Música

El estilo Charles Rosen

Un libro reúne tres conferencias del pianista y ensayista norteamericano con la música como epicentro

Escritor y pianista, ensayista y divulgador convencido, el norteamericano Charles Rosen (1927-2012) ha sido, sin duda, uno de los estudiosos más interesantes de las últimas décadas en el ámbito de la música clásica. Autor de diversos estudios sobre compositores como Haydn, Mozart, Beethoven o Schoenberg, sus trabajos siempre han sido un puntal que ha servido tanto a intérpretes como a los melómanos más interesados en el hecho musical. Sus reflexiones han tenido peso en el sector porque estaban asentadas sobre un conocimiento humanístico profundo, sustancial. De hecho, los trabajos de Rosen en el ámbito de la poesía y otras áreas literarias le dieron una capacidad de análisis que fue capaz de interrelacionar las diferentes disciplinas artísticas con una naturalidad que no se ve en otros estudiosos hiperespecializados que carecen además de capacidad divulgativa.

La editorial Acantilado, que ya editó anteriormente su excepcional trabajo sobre Arnold Schoenberg, apuesta ahora por la edición de un pequeño libro que reúne tres conferencias de Rosen en las que sus reflexiones sobre el hecho musical, su análisis y su influencia en el oyente son clave. Las fronteras del significado, tres charlas sobre música recogen en texto tres ponencias dictadas en Roma en 1993 y que llevan el título de "Las fronteras del sinsentido", "Cómo alcanzar la inmortalidad" y "Explicar lo evidente".

Las tres charlas funcionan como una especie de sinfonía en tres movimientos con una idea base que ya se enuncia en el prefacio: "debemos evitar a toda costa la habitual falacia de creer que la música sólo se puede comprender a condición de dominar un código secreto". A partir de ahí Rosen no deja títere con cabeza, cuestiona axiomas de la musicología, la crítica y de la interpretación musical, "la musicología es para los músicos lo que la ornitología es para los pájaros". Desvela errores que la tradición ha perpetuado hasta nuestros días de autores como Mozart y Beethoven; errores que se produjeron en alguna de las primeras ediciones o que son fruto de un despiste del propio compositor y que muy pocos se cuestionaron pese a las incoherencias interpretativas que planteaban.

Desarrolla en "Explicar lo evidente" hasta que punto un intérprete ha de ser un estudioso de la obra que toca en un escenario: "Hay quienes consideran que la inteligencia es un hándicap para el intérprete. El exceso de reflexión anula la espontaneidad necesaria para dotar de convicción a una interpretación. Es indudable que un pianista debe poseer cierta inteligencia instintiva, como la que permite a las lechuzas cazar ratones". Sin embargo él tiene que claro que "El saber da lugar tanto a interpretaciones ineficaces y fallidas como a interpretaciones logradas".

En "Las fronteras del sinsentido" su estudio va hacia la percepción y hacia la comprensión musical: cómo inquieta una obra nueva al oyente "si desaparece lo que nos resulta conocido, la frustración de las expectativas creadas por la tradición musical". En este sentido, acostumbrarse a la música es la condición primera para comprenderla, "más vale escuchar varias veces una sinfonía o un nocturno que leer un ensayo o un análisis".

Interesantísima también es "Cómo alcanzar la inmortalidad" en la que explica cómo ha ido cambiando el paradigma de aproximación y análisis histórico a la música y como en los siglos XVIII y XIX la reputación de los músicos se establecía gracias a la comparación con los poetas, lo cual nos lleva a la "interdependencia entre la estética literaria y la estética musical". Estamos, en definitiva, ante una mirada diferente al canon de la música occidental desde una posición como la Rosen que nunca fue acomodaticia.

Gracias a intelectuales e intérpretes de su talla el corpus teórico que sustenta el canon sigue en plena ebullición, con aportaciones que lo enriquecen e incluso lo cuestionan. O lo que es lo mismo, al final, lo acaban consolidando como referencia y punto de partida sobre el que establecer las más diversas aproximaciones.

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