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Música

La ópera, en el teatro

Acertado proyecto para llevar nuevo público al Campoamor

La ópera, en el teatro

La ópera, en el teatro

La Ópera de Oviedo y la Obra Social La Caixa han firmado un convenio de colaboración que da en la diana ante la gran labor pendiente en el campo de la música en general y de la ópera en particular: la pedagogía del público adulto. En esencia se trata de acudir a colectivos que, por diversas circunstancias, no han tenido la experiencia de la ópera en vivo dentro de sus referencias culturales y que, con un trabajo previo, acudirán al teatro a ver una representación y, también, a descubrir todo lo que hay detrás del escenario. La idea es muy sencilla como punto de partida, pero precisa de colaboración institucional y de ganas de hacer las cosas en condiciones aprovechando los recursos en una iniciativa que sí da frutos en el desarrollo de nuevos públicos.

Durante unos cuantos años se han destinado recursos a propuestas centradas en las retransmisiones en pantallas de las representaciones de los teatros. Los cines ya tienen una programación que engloba los grandes centros líricos internacionales. Suelen tener bastante éxito porque estamos ante un formato distinto al que acuden, por un lado, espectadores ya habituados que ven cantantes o producciones de las que no pueden disfrutar en sus coliseos junto a otro perfil de público más difuso que, según varios estudios realizados, luego no acude al teatro a ver una función operística. Por otro lado, se ha extendido también la idea de llevar, con ese mismo formato, la lírica a barrios,villas y pueblos, generando, de este modo, dos públicos segmentados: por una parte los que van al teatro y por otra los que ven el espectáculo a través de una pantalla. O sea, el efecto es el contrario al que se pretende. En vez de abrir el teatro a todas las clases sociales y convertirlo en la casa de todos, acabamos manteniendo la barrera que impide esa normalización porque el mensaje subliminal que se lanza es otro.

De ahí la gran relevancia que tiene el proyecto "Territorios" al que ahora se adhiere la Ópera de Oviedo. Espero que sea una iniciativa que se consolide en el tiempo y que permita, con el paso de los años, sumar público a disfrutar de las representaciones operísticas. Y también que, poco a poco, se vayan venciendo absurdos y trasnochados prejuicios que aún persisten en determinados ámbitos. Insisto en que, para ello, es muy necesaria la colaboración entre instituciones. Un ciclo por sí solo no puede abordar los costes que todo ello supone pero ahí está una de las claves de la supervivencia del sistema cultural: facilitar el acceso a la cultura sin barreras ni económicas ni sociales. Ojalá este camino que ahora abren la Ópera de Oviedo y la Caixa tenga también recorrido en otros segmentos del mundo de la cultura. De este modo, conseguiremos una sociedad que, al menos en el plano cultural, tenga un cauce igualitario. La ópera en plasma, ¡No, por favor!, la ópera en vivo y en el teatro. Ahí es dónde se puede apreciar plenamente la inmensidad de uno de nuestros más relevantes patrimonios culturales.

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