Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Dibujar un autorretrato en el espejo de los otros

Escribir autobiografía sin hablar apenas de sí misma es el horizonte al que se aproxima Elizabeth Hardwick en Noches insomnes. Hardwick (1916-2007), cofundadora de The New York Review of Books y, por lo tanto, crítica temida, en especial por los propios críticos, dedicó el grueso de su obra a los estudios literarios aunque también biografió a Melville y compuso tres novelas. La más apreciada es Noches insomnes (1979), abordada tras la muerte de su marido, el poeta Robert Lowell. Hardwick va y viene por décadas y territorios (Kentucky, Nueva York, Europa) y, sin plan aparente, hace desfilar por esas pasarelas a amigos, familiares y, en una cumbre de la obra, a la mismísima Billie Holiday. A veces, la realidad es sólo el punto de partida para inventar el recuerdo pero, en todos los casos, los retratados son el espejo en el que el lector descifrará la peculiar y firme personalidad de la autora. Una delicia.

Compartir el artículo

stats