Solo a los 20 años se escribe con una osadía nutrida por la espídica conjunción de los diluvios de hormonas y la insaciable sed de lecturas. Lo habitual es que el atrevimiento conduzca al despeñadero en un vertiginoso viaje sin escalas. Sin embargo, el boloñés Enrico Brizzi (1974) estaba destinado a las alturas e inició su periplo literario en 1994 con un vuelo a la estratosfera del millón de ejemplares vendidos. Mientras, en tierra, la crítica lo aclamaba como la reencarnación italiana de Salinger. Su cohete fue Jack Frusciante ha dejado el grupo, una novela, ahora reeditada en castellano, que evita la mímesis de ancestros, se goza en la imaginación, el humor y la música, y 25 años después ha quedado como testimonio de una generación. Su protagonista, de 17 años, sabe bien por qué Frusciante dejó los Red Hot Chile Peppers cuando todo sonreía a la banda. Sencillamente, como a él, no le iban las situaciones demasiado cómodas.