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Arte

Un robot con alma y mano

Un cuadro de Luis Gordillo que es toda una exposición

“Alma de robot lírico”, de Luis Gordillo.

“Alma de robot lírico”, de Luis Gordillo.

Hay cuadros que valen por toda una exposición. Es el caso de “Alma de robot lírico”, del consagrado Luis Gordillo, pintado este mismo año pandémico con un vigor y una vitalidad apabullantes y que corona su tercera individual con la galerista Aurora Vigil-Escalera, tras sus anteriores “Recordando” y “Sesión continua”. En su exposición de vuelta a Gijón, ciudad a la que le unen lazos matrimoniales, también muestra otras obras de buen formato y dibujos sobre cartulina y papel, pero ninguno como el acrílico sobre lienzo citado, que tiene mucho más de poético y expresivo que de automático y disipa cualquier duda que pudiera tener este soberbio artista en crisis permanente.

Durante cincuenta años de trayectoria, sus constantes inseguridades han ido seguidas de fértiles episodios que le han permitido crear un estilo propio en evolución continua, de collage visual entre nueva figuración, pop y abstracción, con el que llega a cuestionar la propia pintura, pero que en esta obra sólo denota una madurez espléndida, ese canto de cisne al que debe aspirar todo gran artista que no viva del pasado y esté dispuesto a dar lo mejor de sí hasta el último aliento. Todavía no se ha creado un robot con alma y mano que respire y sea capaz de semejante destreza meditativa.

Luis Gordillo. De vuelta a Gijón

Aurora Vigil-Escalera Galería de Arte, calle Capua 21, Gijón. 

Hasta el 3 de noviembre.

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