Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

El poeta y su notario

“Bajo la cúpula. Paseos con Paul Celan” actualiza la trascendencia de uno de los mayores poetas del siglo XX

Cultura - Libros

Cultura - Libros

Lo primero de todo, reconocer la ignorancia de quien escribe estas notas, pues no haber sabido nada hasta este momento de Jean Daive, el autor de “Bajo la cúpula. Paseos con Paul Celan”, significa que, a veces, no pongo la atención en el lugar adecuado y me distraigo con minucias envueltas aparatosamente. No es necesario que la solapa destaque la importancia en Francia de Daive, basta con degustar su escritura en este libro que publica Ediciones La Uña Rota. Aunque, por razones obvias, el poeta francés se sitúa en el libro como satélite de un planeta único como Celan, “Bajo la cúpula...” no sólo recoge la extraordinaria experiencia de pasear junto al autor de “Fuga de la muerte” por las calles de París desde 1965 hasta 1970, sino que le sirve a Daive para escribir, en cierto modo, un autorretrato, un breviario sobre su visión de la poesía y de la vida. El punto de partida es ser notario de Celan, procurar que no se desvanezcan conversaciones plagadas de observaciones agudas, insólitas; procurar que se advierta el tono de complicidad que llega a establecerse entre ambos, a pesar de ser, claramente, una relación maestro / discípulo. La diferencia de años es evidente, pero Celan no recurre a ninguna jerarquía en el trato. En la lectura del libro se advierte cómo Daive se convierte en un interlocutor idóneo.

Un acierto de “Bajo la cúpula. Paseos con Paul Celan” es alterar el orden cronológico de los paseos y los encuentros. No es una obra documental, se trata más bien de un libro que trata de reflejar la temperatura y la vigencia de expresiones, de ideas que, dichas desde un ámbito estrictamente privado, pueden alcanzar una dimensión más global. Y aquí es donde la figura del lector adquiere importancia.

También Daive acierta al elegir una escritura fragmentaria donde se intuye que el proceso de montaje tuvo que ser decisivo. Organizar todo el material que tenía, buscando más la complicidad que el orden, le da a “Bajo la cúpula...” un carácter único, reacio a una lectura simple y lineal, y es un desafío más para la labor de traducción que, en este caso, realiza de manera brillante Mateo Pierre Avit Ferrero.

A ratos, las páginas del libro bordean o felizmente caen en el terreno fronterizo del aforismo. Las expresiones rotundas de Celan, su mirada casi visionaria sobre el lenguaje y la poesía invitan al lector a la colección de citas, algo que es evitable, sin duda, pero igualmente goloso. Y ¿a qué lector (al menos éste que les habla) le amarga un dulce? Tampoco Jean Daive se queda atrás y, fragmento a fragmento, nos hace ver que quien escucha también canta.

“Una historia es progresión, es tormento”, se dice al principio del libro. La historia de Paul Celan es una historia dura y trágica, compartida con miles de personas víctimas del Holocausto. Su experiencia le lleva a reflexionar en sus poemas sobre los límites del lenguaje, sobre la posibilidad de escribir el enmudecimiento, el balbuceo: “El balbuceo introduce nuestra asimetría del mundo y al mundo (...) es la oportunidad de la palabra, una oportunidad, diría jugada, realmente jugada a los dados por el instante de la palabra”.

Cuando Daive y Celan se conocen, el francés es un poeta primerizo y el maestro un poeta ya consagrado, algo que, en España, no tuvo tanto reflejo, a pesar de estar traducido y editado entre nosotros. En aquellos años ochenta y noventa, calificados por el crítico y poeta Miguel Casado como “los años de la polémica”, se caricaturizó la figura de Celan, tachándolo condescendientemente de hermético e incomprensible. El estigma también se extendía hacia aquellos poetas que reconocían su magisterio. Eran años en que se señalaba el sentido común como una de las virtudes de la poesía o se presumía de escribir versos como quien resuelve un crucigrama. Ahí, en un ámbito sólo dispuesto para el monocultivo (algo muy español), mal encajaba un autor que paseando Sena arriba, Sena abajo, afirma: “Sí, el poema es una diagonal que raya el mundo como la sintaxis es la diagonal del poema”.

Es de agradecer que, con la publicación de este libro, La Uña Rota actualice la figura de Paul Celan.

Cubierta del libro

Cubierta del libro

Bajo la cúpula. Paseos con Paul Celan

Jean Daive

Traducción de Mateo Pierre Avit Ferrero

La Uña Rota, 184 páginas, 17 euros

Compartir el artículo

stats