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Música

Carlos Núñez: “En la música no se trata de hacer negocio, sino de tener una misión”

“Es un error la excesiva dependencia de la política”, critica el músico que cerrará el 50 aniversario del Interceltique de Lorient

Carlos Núñez.

Carlos Núñez.

El gaitero más internacional de Galicia y España, Carlos Núñez, cumple este viernes 50 años y espera regalar en su ciudad, Vigo, con una alborada a la salida del sol desde O Castro. Asegura sentirse “feliz” porque, además, se celebran 25 años del mítico “A irmandade das estrelas” –su primer disco en solitario y de alcance mundial– que acaba de reeditar en vinilo, el primero de su carrera. A mayores, el 25 de julio, Día de Galicia, publica álbum con nuevos temas: “A Irmandade das estrelas. 25 años”. No obstante, en esta entrevista desvela la sombra que le cruza el corazón en estos días. Este viernes, el primer single del nuevo disco sale a todas las plataformas, incluida Spotify. Es una canción que he grabado con Rozalén y se llama ‘Siguiriyas del sol y la luna’. La siguiriya es una especie de puente entre las cantigas medievales y el flamenco. Mi amigo Álvaro Torrente,hijo de Torrente Ballester y catedrático de Musicología en la Complutense ha reconstruído una siguiriya del siglo XVI”.

–¿Cómo fue la experiencia?

–Grabamos la canción en Madrid y Rozalén dijo que le parecía la más antigua y más difícil de todas las que había grabado. Ella la bordó y yo toco las flautas con alma de gaita. Es un canto al amor feliz, no al sufrimiento.

–También canta Andrés Suárez.

–Se ha animado a cantar la cantiga IV de Martin Codax. Él estaba alucinado. Creía que era una canción pop: no se creía que fuese de un trovador de Vigo del siglo XIII.

–En sus redes, colgó un vídeo sobre una grabación en el Pórtico.

–Sí, porque también hemos grabado una pieza en la que yo tocaba ante el Pórtico da Gloria dentro de la catedral de Santiago, lo que fue un honor, mientras otros músicos lo hacían confinados desde su casa en Suiza, Alemania, Galicia, Inglaterra... Grabamos “Dum pater Familias” que es el himno medieval de los peregrinos a Santiago. Es una orquesta formada por 24 músicos como los 24 ancianos del Pórtico donde se incluyen arpas, fídulas...

–¿Qué otro tema destacaría?

–Hemos hecho incursiones en las músicas urbanas. Me llamó la atención la canción de C. Tangana “A ritmo de muiñeira”. El trap maneja ritmos como los de la muiñeira, de seis por ocho. En el rock o pop, no veías esos ritmos. Esa pieza me inspiró para dar vida a un poema que me dedicó Uxío Novoneyra, “Ao máis novo gaiteiro”. Su sueño era que lo musicalizase. Lo hemos llamado “Muiñeira de Novoneyra” y lo he hecho con tres chicos de Vigo que tenían el colectivo Banana Bahía: Danni Ble, Royce Rolo y Iagh0st.Estos chavales comprenden esos ritmos de muiñeira desde el sonido urbano. El pobre Novoneyra estaría alucinando pero estos chicos nos han dado una solución poética para ecuaciones nada fáciles de solucionar. Yo antes le planteé esta canción a gente de la música tradicional y les parecía una misión casi imposible.

–Otras colaboraciones...

–He contado también con Iván Ferreiro y Fon Román, cada uno con una canción; y con Glenn Hansard, que tiene un Óscar [a la mejor canción original en 2007 por su tema “Once”]. Hansard fue uno de los hombres que vino en un currach –reconstrucción de un bote irlandés de madera y cuero a la usanza celta– de Irlanda a Vigo. Naufragaron en el río Miño muriendo uno. Glenn compuso una canción sobre esa experiencia y la grabamos.

–Hablemos de la gira, habrá que esperar hasta diciembre para verlo en Vigo, el día 23.

–El lugar más cercano será los días 6 y 7 de agosto en Monteferro, Nigrán, pero las entradas están agotadas. Estamos intentando hacer una sesión matiné, el domingo por la mañana. También haremos gran celebración del disco en María Pita en A Coruña el 16 de agosto.

–Actuará en Oseira, en el parque arqueológico de Campo Lameiro... En agosto cierra el Interceltique de Lorient; en diciembre irá al Palau, en enero a Madrid y en diciembre también tocará en Vigo, ¿por qué no antes en su ciudad?

–La verdad es que echo mucho de menos aquellos grandes conciertos en Castrelos. “Irmandade das estrelas” lo presentamos allí en Vigo, en 1996. Volvimos otras veces pero desde 2004, no. Lo hemos intentado pero no hay forma.

–“Irmandade das estrelas” acababa con “Para Vigo me voy”, el festival homónimo ya no existe...

–Y el Vigo Transforma y tantos otros. La ciudad o sus gobernantes han sido incapaces de construir marca propia.Lorient celebra su 50 festival celta cuando en Vigo había uno más antiguo que ya no existe. Es una pena, aquí desperdiciamos nuestra energía y talento. Creo que hay una obsesiva dependencia de la política que ha empobrecido nuestra ciudad. Yo la veo empobrecida respecto a lo que yo recuerdo de pequeño. Es un error la excesiva dependencia de la política. Vigo se acaba por convertir en una ciudad feudal y ese no es su verdadero espíritu. Ya ves, Irmandade das Estrelas en María Pita. Estoy encantado de ir pero me da mucha pena que mi ciudad quede atrás.

–Cuando usted publicó su primer disco en solitario, ¿era consciente de estar haciendo historia?

–Era consciente de los riesgos que corríamos, me lanzaba al abismo. Era profesor en el Conservatorio de Vigo. Tenía la vida encauzada. Me decían que estaba loco por dejar mi plaza de funcionario para darme palizas por el mundo para tocar. Pero mis maestros The Chieftains me dijeron que diera el salto: “No pienses en tu pequeño país, sino en el mundo”. En la música, no se trata de hacer negocio sino de tener una misión.

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