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Dubravca Ugresic, una voz contemporánea, necesaria, alta y clara

“La edad de la piel” es la nueva colección de ensayos de la comprometida escritora croata

Cultura - Libros

Dubravka Ugresic es una escritora nacida en la antigua Yugoslavia en 1949, en el territorio que constituirá la nación de Croacia después de la Guerra de los Balcanes. De madre búlgara y licenciada en Filología Rusa en la Universidad de Zagreb, deja claro en sus escritos que no es, únicamente, una mujer croata, sino una persona permeabilizada por varias culturas y sus avatares históricos.

Ugresic enseñó teoría literaria en su alma mater y en varias universidades europeas y estadounidenses. Es autora de varias novelas y numerosas narraciones breves; entre las traducciones al español de su obra creativa están “El museo de la rendición incondicional” (1996), donde inicia el tema del exilio y la nostalgia, y “El ministerio del dolor” (2004), de tintes autobiográficos, sobre la lucha personal por mantener la identidad cuando se pierde la familia, el país y el propio idioma.

Pero Ugresic es conocida fundamentalmente por sus colecciones de ensayos, que abarcan desde la teoría literaria más académica al comentario lúcido sobre temas de actualidad sociopolítica, pasando por los matices del desarrollo cultural occidental y cómo éstos influyen en nuestras decisiones y en la deriva de nuestras vidas.

Su postura antibelicista y antinacionalista la convirtió en “traidora” y en blanco de duras críticas, lo que la llevó a abandonar su país y establecerse en Amsterdam en 1993. Tres años después publicó “The Culture of Lies”, donde denuncia la banalidad y hasta la brutalidad del nacionalismo, experimentado en cabeza propia. Tampoco se esconde Ugresic para advertirnos del peligro de homogeneización que corremos si no nos paramos a pensar y reaccionamos ante los dictados de los medios de comunicación y de los poderes económicos y religiosos, que pugnan por definirnos bajo un único epígrafe de cliente o consumidor.

Una mirada a los títulos de los diferentes ensayos que componen sus libros clarifica ya sus preocupaciones sociales y políticas: “En ruinas: la vida como una telenovela”, “Memoria confiscada”, “Los torcedores” o “Las personas son una gran desgracia” hablan de su espíritu crítico, en ocasiones mordaz, en ocasiones irónico. Pero los ensayos de Dubravka Ugresic no son de leer y apartar, sino que dejan un poso mental importante, exigen reflexión y nos recuerdan que somos parte integrante de lo que queremos llamar Humanidad.

Frases como “la publicidad de un libro es más importante que el libro en sí y la foto del autor en la solapa es más importante que el contenido”, en “Gracias por no leer” (2002), constituyen un buen ejemplo del tono directo empleado por la autora. En “La edad de la piel”, publicado en 2019 y que acaba de aparecer en nuestras librerías, reitera: “Hace años que vivo en el imperio de la estupidez. No hay manera de quitármela de encima. Antaño lo intenté con la risa. Ahora ha conquistado todo el espacio y consumido el oxígeno”. Así, sin paliativos, Ugresic nos abandona a nuestro propio criterio.

El tema que se repite una y otra vez tanto en sus análisis críticos como en su obra literaria es la complejidad de los sentimientos de una persona exiliada, “ciudadana de las ruinas”. Ugresic considera el exilio “una lección de adaptación” siempre en proceso, hasta el punto de que “los escritores exiliados retocan sus propias biografías” porque es lo que se espera de ellos, y acaban por creerse su invención. Pero los que se enfrentan a la realidad saben que la vida que están viviendo no es la que les pertenecería, sino un viraje brusco propiciado por agentes externos.

La extensa obra crítica y literaria de Dubravka Ugresic ha recibido numerosos premios, en la propia Yugoslavia en 1988, en Suiza, Austria, Alemania, Italia, Reino Unido y Países Bajos. Es de esperar que los muchos libros suyos que han sido traducidos recaben pronto la misma atención en España, porque su temática es actual y su crítica comprometida y necesaria.

Cubierta del libro

La edad de la piel

Dubravca Ugresic

Traducción de Luisa F. Garrido y Tihomir Pistelek

Impedimenta, 272 páginas, 20,75 euros 

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