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A contrapié

El alegato contra la resignación escrito desde la derrota por Cayetana Álvarez de Toledo es, sin prejuicios, uno de los libros políticos del año

¿Quién soy yo?, se pregunta Cayetana Álvarez de Toledo. Y responde: “una constitucionalista derribada”. En otro pasaje de su libro, cuenta que tras la votación de la moción de censura presentada por Ciudadanos a Quim Torra en el parlamento catalán, le replicó a Iceta, que la tenía por una ganadora como se declaraba él mismo: “te equivocas, querido Miquel, soy una perdedora nata: jamás he ganado, siempre estoy con las causas perdidas, es mi sino, mi destino”. El medio millar de páginas está salpicado de confesiones de derrota. Es el testimonio de alguien que se considera vencido, una víctima de la política española, colmada de vicios, y que a pesar de todo no está dispuesto a ceder en su empeño de rescatarla de las garras del populismo, la demagogia, el cinismo, y hacerla madurar. Cayetana presenta el texto como un alegato contra la resignación, escrito desde el fondo del fracaso.

La actitud combativa de Cayetana es el hilo que une los dos libros que en realidad contiene este volumen, que parece haber sido compuesto siguiendo el patrón concebido en “El pez en el agua” por su admirado Vargas Llosa para obtener la mezcla perfecta de autobiografía y reflexión política más profunda. Ambos han huido de la claudicación y el abatimiento rellenando el folio en blanco. Cayetana logra ensamblar el relato de su aventura por la política y el periodismo desde que aterrizó en España con una exposición bien argumentada y meridianamente clara de sus opiniones sobre las cuestiones más polémicas y candentes. El lector es llevado de una glamurosa escena familiar al despacho de Pablo Casado o a escuchar un discurso sobre el centro político casi sin darse cuenta.

La carrera política de Cayetana está marcada por dos hitos. Uno es su abandono del PP en protesta por la política miedosa y pasiva de Mariano Rajoy, a quien sin embargo considera un genio en el arte de ejecutar silenciosamente a sus adversarios en el partido. Entonces decidió votar a Ciudadanos, al que podría haber pertenecido antes de que Albert Rivera se cruzara fatalmente en su trayectoria y echara por la borda el prometedor futuro del partido. El otro es su destitución de la portavocía del grupo parlamentario en el Congreso, que narra con todo lujo de detalles. En la exposición de los hechos introduce oportunamente amplias y sustanciosas disquisiciones sobre la vida interna de las organizaciones políticas, el nacionalismo, sin duda su bestia negra, el feminismo, la memoria histórica y otros temas, todos muy relevantes.

Cayetana redactó su tesis doctoral en Oxford bajo la dirección de John Elliot. Ha sostenido conversaciones al calor de una chimenea con Isaiah Berlin, liberal de orientación socialdemócrata, su proclamado ídolo. Ha entrevistado a los intelectuales que más brillan en el mundo. Una profesora le reveló que tenía el don de la palabra. Le atraen los políticos que hacen buenos discursos, entre ellos el “efímero” Javier Fernández. Ella prepara los suyos midiendo obsesivamente las palabras. Por eso le gusta el parlamento, la plaza donde debe exhibir su arte el político. Dice que se propone decir siempre la verdad, que es la deuda que los políticos tienen con los ciudadanos. La política es su primera vocación, pero asegura que no persigue el poder, como Casado, sino el gobierno. Este es el único punto en que se muestra ambigua. Reconoce que está negada para el manejo de las emociones. Así pues, ha elegido competir en la batalla cultural contra sus rivales favoritos, los nacionalismos, la izquierda y los populismos. Definitivamente, no cabe en Vox. Su lema es “libres e iguales”, el nombre dado a la organización cívica en la que reunió a liberales con inclinaciones diversas. Ciertamente, Cayetana es mucho más liberal que igualitaria. Este es uno de los libros políticos más destacados del año, pero el lector solo podrá sacarle provecho si se acerca a él sin prejuicios.

Políticamente indeseable

Cayetana Álvarez de Toledo

 Ediciones B

520 páginas

21,75 euros

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