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Acortando distancias

Nick Hornby construye con calidez y oficio una comedia romántica en una geografía británica marcada por el brexit

Nick Hornby. Joan Monfort

Nick Hornby domina los resortes de la “romcom” como nadie. Sabe que, para que una comedia romántica funcione más allá de sus estereotipados hábitos, la diferencia es lo primero. La relación entre Lucy y Joseph acumula tantas diferencias –de raza, de edad, de clase– que parece concebida para ser símbolo de algo, lo que tampoco es muy frecuente en el género. Lo más fácil sería entender “Alguien como tú” como una metáfora de una Inglaterra dividida, lo que explicaría por qué está ambientada en los alrededores del referéndum del brexit. En ese esquema político-amoroso Hornby intentaría comprender ese país enfrentado por la perplejidad (de los que se quieren quedar) y la rabia (de los que quieren escapar), poniendo sensatez y empatía en un escenario que deja claro a quién votó ese aciago día de junio. Tal vez tenga razón cierta crítica británica, que ha acusado al autor de “Alta fidelidad” de no aportar gran cosa al debate brexitiano, que, en la tierra de Boris Johnson, está tan gastado como el “procés” en Cataluña o el precio de la luz en toda España, pero el resto de los europeos agradecemos que alguien nos recuerde que el mundo está loco en todas partes, y que hay gente de bien que se enamora a pesar de ello. A pesar, en fin, de lo que parecen diferencias irreconciliables.

De todos modos, sigamos con la distancia. ¿Cómo salvarla para que los amantes no sean pasajeros? No es aquello de que los extremos opuestos se tocan, es simplemente un escritor que tiende puentes, que sabe que las diferencias solo se vencen desde la comunicación. No hay muchos que escriban diálogos como Hornby, en eso estaremos de acuerdo, y era difícil no caer en tópicos condescendientes al hacer hablar a un joven dependiente de una carnicería; tanto como no caer en tópicos pedantes al hacer hablar a una profesora de literatura y jefa de departamento de un colegio con dos hijos y un exmarido en proceso de desintoxicación. La novela alterna sus dos puntos de vista buscando una equidistancia que resulta muy productiva para el lector, en la medida en que las dos voces están construidas y se expresan desde la inteligencia y el sentido común.

Podríamos afirmar que las dificultades con las que se topa esta relación que se consuma pasadas las cien páginas son las que cualquiera de nosotros podríamos predecir. La presión social y familiar, el qué dirán, el desfase generacional, los microrracismos, a los que se añaden las fricciones triviales que se producen entre dos personas que viven su amor desde una complicidad más intelectual que física y que, por tanto, piensan demasiado en la fecha de caducidad de una relación que manifiesta sus debilidades cuando sale de la zona de confort de lo doméstico. Por muy previsible que resulte, “Alguien como tú” encuentra su vibrante fuerza narrativa en la capacidad comunicativa de Hornby, en la calidez y la verdad con que retrata situaciones que todos hemos vivido o podríamos vivir en el mundo de la pareja, al margen de si este convive con el brexit o con el miedo al cambio climático.

Alguien como tú 

Nick Hornby 

Traducción de Mauricio Bach

Anagrama, 346 páginas, 19,90 euros

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