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Novela negra

¿Y si 30 años después de los crímenes de Alcàsser reapareciera Antonio Anglés?

Santiago Díaz especula en 'Las otras niñas' con la detención fortuita del asesino fugado en 1992 tras torturar y matar a tres adolescentes y la posibilidad de que el delito haya prescrito

El escritor Santiago Díaz, que regresa con ’Las otras niñas’.

Este 2022 se cumplen tres décadas del secuestro, tortura, violación y asesinato de Míriam, Toñi y Desirée, tres quinceañeras de un pequeño pueblo de València. Era 1992 y aquellos crímenes que conmocionaron el país quedaron en la memoria como el ‘caso Alcàsser. No trata de él la nueva novela negra de Santiago Díaz, ‘Las otras niñas’, recalca el escritor y guionista. Lejos de su mente está hurgar en la herida. Pero sí es el punto de partida para abordar "la huida de su principal asesino, Antonio Anglés, ‘un monstruo’ al que se le perdió la pista" al poco de su rocambolesca fuga, tras saltar por la ventana de su casa en Catarroja, llegar a Madrid y luego a Lisboa después de robar sendos coches y embarcarse como polizón hasta Dublín, donde se sospecha que saltó por la borda y su rastro desapareció.  

"Y ahí empieza la ficción. Llevo 30 años pensando en esa historia -explica el autor-. Mi generación vivimos día a día en televisión, donde sobre todo las cadenas privadas retransmitieron la desaparición de las niñas, el hallazgo de los cuerpos, la búsqueda de los culpables, su huida y, años después, el juicio", que llevó al cómplice de Anglés, Miguel Ricart, a la cárcel, de donde salió en 2013. "Yo siempre me pregunté si Anglés seguiría vivo y, en tal caso dónde estaría. La posibilidad de que siga vivo es muy real, podría ser nuestro vecino sin que lo supiéramos", opina Díaz (Madrid, 1971), que presenta en ‘Las otras niñas’ la segunda entrega de la serie que inició hace un año con ‘El buen padre’, protagonizada por la singular y compleja inspectora de policía Indira Ramos, que sufre un trastorno obsesivo compulsivo y a la que angustian en extremo la falta de limpieza y las bacterias. Solo le faltará la llegada del covid, aunque el escritor se atreve a trasladar la trama a finales de 2022, con una pandemia ya casi superada, cuando ella regresa al cuerpo tras una excedencia.  

Díaz plantea una investigación policial al revés. "Normalmente se tiene un cadáver y se busca al asesino. Pero aquí no, el asesino se conoce, Indira y su equipo le identifican por casualidad, investigando un atraco en una gasolinera, aunque entonces afrontan la posibilidad ficticia, pero real, de que los crímenes de Alcàsser hayan prescrito. Ella cree que durante esos 30 años no ha podido ser un ciudadano ejemplar y que ha tenido que volver a matar". Para evitar tener que soltarlo intentan reconstruir su huida y encontrar a esas "otras niñas" del título, víctimas de crímenes que no hayan prescrito y por los que puedan encarcelarle.

Rostros de Antonio Anglés, aun buscado por la Interpol.

La prescripción del ‘caso Alcàsser’, apunta, está fijada para 2029, "pero posiblemente si Anglés apareciera, su abogado alegaría que ha prescrito e impondría recursos al Constitucional o a Europa. Lo terrorífico es que podría suceder y que podría quedar en la calle". La opinión pública cree que se dividiría entre quienes clamarían por la necesidad de hacer lo que fuera para no soltarle porque sería una aberración y entre los partidarios de obedecer al código penal. 

Es terrorífico pero si reapareciera Anglés podría quedar en la calle por la prescripción del delito

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Admite Díaz haberse planteado lo que pensaría Anglés, en caso de seguir vivo, si leyera ‘Las otras niñas’. "Si he acertado en algo sobre su huida en todos estos años creo que sentiría miedo. Porque aunque a mucha gente pueda sonarle el ‘caso Alcàsser’ a muchos otros no tanto y al leer la novela y conocerlo podrían llegar a reconocerlo, ponerle cara y volver a colocarle en el disparadero, porque quizá está más cerca de lo que creemos". 

Buscado por la Interpol

"Claro que pudo morir ahogado en el mar antes de llegar a Dublín, pero hay muchas posibilidades de que siga vivo. Hoy sigue siendo uno de los más buscados por la Interpol. Si vive tuvo que construirse un personaje ficticio. Era un delincuente callejero de València, que no sabía inglés y era adicto a los calmantes, sin educación, sin dinero… Para sobrevivir tanto tiempo fugado tuvo que evolucionar educarse, hasta ser como el protagonista de ‘American Psyco’, que sabe qué hacer para que no lo atrape la policía", especula el guionista de series como ‘Aquí no hay quien viva’, ‘El secreto del puente viejo’ y ‘Yo soy Bea’.

"Anglés no habría sido un personaje ejemplar estos 30 años. Hizo lo que hizo no porque tuviera un momento de locura sino porque llevaba ese gen maligno, era un psicópata de manual, que no sentía empatía por nadie, alguien que actúa porque eso le produce placer y le hace sentir poderoso. Por eso es probable que no se haya podido contener en estos años -añade-. Hay que recordar que cuando cometió los crímenes de Alcàsser estaba fugado durante un permiso carcelario por secuestrar, encadenar y maltratar a una chica drogadicta con la que había tratado. Y esas mismas torturas las aplicó a las tres niñas". 

En la historia se entremezclan los problemas personales de la propia Indira, "con un trastorno que en ‘El buen padre’ le impedía tener relaciones sociales y de pareja, integrarse y trabajar con normalidad". "Antes del covid pensaba que había creado un personaje original, que iba con guantes y mascarilla y rehuía el contacto físico con los demás. Pero con el coronavirus, sobre todo al principio, todos fuimos como ella. Casi entré en pánico porque pensé que la realidad se iba a comer al personaje, pero luego vi que eso nos ayudaría a comprenderla un poco más". 

En ‘Las otras niñas’ se topa con otro dilema. Queda embarazada y "se debate entre abortar, tener el bebé y decírselo o no al padre o desaparecer del mapa un tiempo". Y en eso, llega el covid, "que pensaba que sería cosa de unos meses, y ya llevamos dos años".  

Héroes imperfectos y corrupción

Al margen de la trama principal sobre Anglés, Díaz introduce otra secundaria sobre corrupción policial, algo que ya exploró en ‘El buen padre’, donde Indira se granjeaba enemigos entre sus compañeros porque su honestidad la lleva a denunciar a un policía que puso una prueba falsa para encarcelar a un indeseable. "Son héroes imperfectos. Todos los personajes tienen aristas. Cuando estás en una encrucijada a veces tomas decisiones equivocadas para salvar el pellejo".  

'Las otras niñas'

Santiago Díaz 

 Reservoir Books

 416 páginas. 19,90 euros


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