un año, en libros
Quinteto de géneros
De Baudelaire y James a Chirbes, pasando por Malraux y Pla, cinco títulos que van del ensayo y la crítica, a los diarios, las memorias, los artículos periodísticos y la novela

Cultura - Libros
Durante el tiempo que ejerció la crítica de arte de los salones parisinos, antes de que apareciese "Las flores del mal", Charles Baudelaire se mostró apasionado, divertido y poético. No hay que despojarse del temperamento ni explicarlo todo de manera fría y calculada, viene a decir. La más notable de las cualidades que hacen de Delacroix el verdadero pintor del siglo XIX –escribe a propósito del Salón de 1846– es esa melancolía obstinada que desprenden sus obras. Y añade que contemplando sus cuadros, se diría que se asiste a la celebración de algún doloroso misterio. Acantilado junta en un volumen la obra crítica y ensayística de un autor maldito, que contiene no solo las reseñas de los salones de arte, sino también los artículos publicados en la prensa francesa, prólogos de las tradiciones de Poe y hasta un estudio sobre la música de Wagner. Textos de la realidad moderna transformada que hoy son el fruto de la estética personal que subyace en su poesía.
De los escritos sobre arte, música y literatura de Baudelaire, a la gran novela de la vida de André Malraux. En 2022, Debolsillo emprendió la publicación de "El espejo del limbo" con "Antimemorias", la primera de sus entregas, un fresco monumental, entre la autobiografía y la autoficción. El autor de "La condición humana" se adelantó a ese género híbrido de la crónica y la inventiva que tanto ha prendido en la literatura de nuestros días. Este es el proyecto a través del que Malraux, un testigo privilegiado de su tiempo, organiza multitud de viajes y recuerdos, con reminiscencias y fechas que encuentran su verdadero sentido en los ideales de la Resistencia, a los que el escritor y hombre de acción francés erige y dedica un museo imaginario. Este vasto lugar de convergencia y memoria se convierte en un punto de encuentro, un cruce de caminos que incluye largas entrevistas con personajes históricos, todos ellos resistentes a su manera, Nehru, Mao Tse-tung, Léopold Senghor o Charles de Gaulle, que se reúnen no solo por ser contemporáneos, sino porque están en perfecta sintonía con la grandeur.
Otro proyecto de vida, en este caso supeditado a la muerte, pues solo después de ella ha visto la luz, son los "Diarios" del valenciano Rafael Chirbes, de los que en octubre Anagrama publicó el segundo volumen, "A ratos perdidos", con los cuadernos escritos entre 2005 y 2007. Viajes, lecturas, más viajes, nuevas y viejas lecturas, amor, desengaños, curiosidad, insatisfacción, más insatisfacción, episodios ridículos y también memorables. Hacer de algunos momentos un acontecimiento íntimo digno de ser contado es un propósito de los diarios escritos por autores que han decidido publicarlos. Chirbes es un escritor capaz de trascender, sin proponérselo, a partir de la reflexión más aguda, la digresión y el comentario certero, como hacían los grandes diaristas, Musil, Gide, Renard, Léautaud o Mihail Sebastian. Los lectores de los primeros cuadernos no deberían perderse estos segundos. "Cuentas un chiste y tiene gracia. Escribes ese mismo chiste, y es un desastre", anota un 15 de febrero a propósito del arte de la representación.
En "Calendario sin fechas", el lector encontrará una selección de artículos publicados en el semanario "Destino" por el autor de "El cuaderno gris", uno de los grandes diarios escritos el pasado siglo. Josep Pla empezó su "calendario" después de la Guerra Civil, cuando no había cumplido todavía 43 años, y prosiguió hasta casi el final de su vida. La selección ha corrido a cargo de Xavier Febrés, todo un experto en la obra del solitario de Llofriu. Pla, como era habitual en él, toca de todo en unos artículos que le supusieron una forma más de ganarse la vida en su dilatada carrera periodística.
Para completar el quinteto, está la traducción de Miguel Temprano de "Los embajadores", una de las mejores novelas de Henry James, que Alba publicó el pasado mayo, en su gran colección de clásicos. La novela es una comedia de tintes negros que sigue las tribulaciones del americano cincuentón Lambert Strether. Este llega a París en busca del hijo de una rica viuda con la que piensa contraer matrimonio. El joven ha dejado de escribir y la idea es que se encargue de los negocios familiares en Nueva Inglaterra. El viaje europeo, en cambio, es de iniciación para el maduro Strether.
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