Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

arte

Arte necesario para la supervivencia

Jaime Rodríguez confronta al espectador con la brutalidad de la sociedad contemporánea

Un fragmento de "Todos pierden", de Jaime Rodríguez.

Un fragmento de "Todos pierden", de Jaime Rodríguez.

Santiago Martínez

Siempre interesante y reflexiva, la obra más reciente de Jaime Rodríguez se exhibe en la Galería Amaga de Avilés. Es necesario acercarse y vivir en directo la experiencia creativa de este artista. "En el abismo", es el significativo título de una muestra atractiva y coherente en la que se respira la enorme sensibilidad que le caracteriza.

He profundizado en su trabajo desde hace tiempo, destacando, con especial relevancia, la amplia exposición de 2019 en el Centro Municipal de Arte y Exposiciones (CMAE) de Avilés que, con el título "Negación", reflejaba sus emociones y preocupaciones. De su catálogo extraigo una cita tomada de Luis Buñuel que resume el espíritu de aquel proyecto: "Un artista no puede cambiar el mundo, pero puede mantener vivo un margen esencial de inconformidad". Desde esta premisa se pueden entender las aportaciones de Jaime Rodríguez, traduce al lenguaje plástico sus inquietudes y ese inconformismo que señala el cineasta aragonés y que en nuestro artista posee un carácter muy íntimo y un poso existencial capaz de trascender en nosotros.

Siempre han confluido en sus trabajos distintas metodologías, técnicas y formatos; el dibujo, la pintura o la fotografía están en la base de la configuración de unas obras en las que, en ocasiones, se funden ensamblajes y bordados. Sus propuestas se enriquecen con los mundos del videoarte y la acción performática, disciplinas en las que destaca como uno de nuestros mejores representantes. Cualquier vía de expresión es admitida en su proceder mientras facilite la conexión con el mundo; sus creaciones son herramientas de comunicación, vías de acceso al conocimiento que nos acercan a algunos de los misterios de la vida, pero también nos enfrentan a la realidad.

1. La única válvula de escape

"La única válvula de escape".

En esta línea reflexiva y comunicativa, quizá más depurada y sutil que nunca, es donde debemos ubicar la muestra actual. La mayoría de las obras se apoyan en páginas pertenecientes a un libro antiguo, pero también hay fotografías de la serie "Mitos y leyendas", imágenes en blanco y negro intervenidas, bordadas con hilo rojo –procedimiento que el artista ha convertido en sello personal– y en las que, más allá de la convivencia de técnicas y materiales dispares, destacan por los significados y lecturas que se desprenden de las superposiciones formales, incitando a escudriñar la obra en profundidad.

La homogeneidad de los formatos da un carácter compacto y armónico al conjunto de la exposición. Sus pequeñas dimensiones propician un acercamiento íntimo, preciso para la conexión con unas obras en las que se conjuga la delicadeza y la ternura con un trasfondo crítico e irónico muy potente que habla de la desidia, el abandono y el egoísmo generalizados que campan en el mundo. El artista desarrolla una iconografía inconfundiblemente personal, que estilísticamente se mueve entre una sencilla figuración de raíz realista y la libertad expresiva y deformante que concede el mundo onírico y surreal. Son imágenes icónicas que recrean situaciones que resultan cercanas por su cotidianidad o, por el contrario, muestran la barbarie de nuestra propia destrucción, del hambre y de la guerra, situándonos ante ese abismo al que se refiere el título de la muestra. Priman el dibujo y la mancha de color que ocultan parcialmente los textos, evocando antiguos palimpsestos en los que intuimos mensajes ocultos a los que queremos acceder.

6. La pura agitación no genera nada nuevo

"La pura agitación no genera nada nuevo".

La intervención sobre las páginas de un libro antiguo posee un cierto carácter nostálgico que parece rememorar vivencias pasadas, trasmitiendo una extraña sensación de desencuentro con el presente. Comenta el artista que "es un intento de confrontar al espectador con la brutalidad de nuestra sociedad contemporánea, representando el cansancio y la desesperación que resulta de vivir en un mundo en constante movimiento y consumo". Su propuesta se podría entender como una invitación a reflexionar sobre nuestro propio papel en la creación y mantenimiento de un mundo cada vez más caótico y deshumanizado. De este modo, cobra sentido su inspiración en la obra literaria de Emmy Hennings; "Estrofas del éter" o "Cárcel" son lecturas de referencia para desentrañar la esencia del dadaísmo primigenio y para entender esa frágil línea entre la razón y la sinrazón y entre la creación y el caos, situaciones que caracterizaron la vida de esta escritora. En "El estigma", otro de sus conmovedores textos, escribe: "Cada ocasión resultó ser un abismo. No he caído ahora. Es ahora cuando constato que siempre he estado cayendo; pero ahora que alcancé el fondo –quizás no pueda caer ya más profundo–, veo que he caído". La literatura, como las artes plásticas, es un importante puente de comunicación y un asidero necesario para la supervivencia.

En el abismo

Jaime Rodríguez

Galería Amaga, calle José Manuel Pedregal, 4, Avilés. Hasta el 22 de mayo

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents