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Arte

Permanencia y cambio

Las nuevas propuestas de Estefanía Martín Sáenz consolidan un estilo en constante evolución

Vista de la exposición.

Vista de la exposición. / LNE

Santiago Martínez

Santiago Martínez

"No me cuentes cuentos" es una exposición singular, atractiva y profundamente reflexiva. Ofrece una amplia selección de obras de Estefanía Martín Sáenz en su tercera muestra en la galería Llamazares de Gijón. Siguiendo sus diferentes momentos creativos, a lo largo de los últimos años, destaca su enorme versatilidad, su capacidad para cambiar de registro y encontrar nuevas posibilidades plásticas y comunicativas. Recuerdo la impactante y agradable sorpresa al descubrir sus trabajos sobre mármol en la Feria ArteSantander de 2017, obras que se movían, como seguimos comprobando ahora, entre la destreza técnica y unos hallazgos formales y conceptuales que la hacen destacar en el panorama artístico actual. Es una artista que manifiesta su compromiso y su verdad desde la coherencia, con una impronta inconfundible en la que la aparente fragilidad de las obras encuentra su contrapunto en la fuerza de sus planteamientos, en los contenidos. Permanencia y cambio caracterizan su trabajo, sin desviarse de su estética personal, en cada proyecto se plantea nuevos retos.

"No me cuentes cuentos III".

"No me cuentes cuentos III". / LNE

La exposición que podemos disfrutar estos días destaca por su planteamiento multidisciplinar, conviviendo técnicas pictóricas como los lápices, el acrílico y la acuarela con el bordado y la cerámica. En este ámbito es destacable la instalación específica para una de las paredes de la galería en la que, a partir de un estampado "toile de Jouy" (presente desde hace algún tiempo en su producción), incorpora, superponiéndolas, exquisitas piezas cerámicas que conforman la serie "Romanticismos" que, formal y cromáticamente parecen adaptarse a la perfección, pero que contrastan conceptualmente. Son pequeñas escenas (23x30 cm aproximadamente cada una) que la artista ha descontextualizado e intervenido previamente con papeles y otros materiales configurando una serie de collages que le han servido de patrón pero que son, en sí mismos, pequeñas obras de arte.

"Cosas de niños I".

"Cosas de niños I". / LNE

El estampado "toile de Jouy" es característico de una sociedad elitista y refinada atraída por escenas pastoriles y motivos chinoiserie, con elegantes gamas cromáticas a base de beiges, granates y azules, y un gusto por la ornamentación en tapizados, cortinas y papeles pintados e incluso en la mayólica de Delf o de la fábrica de La Cartuja de Sevilla. Su iconografía "galante" habla de patrones y códigos de conducta en los que la mujer se presenta, desde su docilidad, ingenuidad y frágil hermosura, como un adorno más. Y es aquí donde, con una buena dosis de sarcasmo, hallamos una de las claves de su propuesta, una revisión crítica de ciertas actitudes estereotipadas. Plantear otra mirada hacia imágenes y conceptos establecidos ha estado presente en el discurso de diversas artistas, pero quizá sea la creadora afroamericana Kara Walker la de mayor contundencia, su apropiacionismo de los crudos relatos colonialistas y esclavistas es una denuncia ante situaciones que hoy en día perviven, recurriendo, como inteligentemente lo hace también nuestra artista, al hibridaje y a la superposición de tiempos y significados que, a manera de palimpsestos contemporáneos, ocultan y desvelan a un tiempo.

"El resplandor".

"El resplandor". / LNE

Las obras de Estefanía Martín atraen por la armonía de forma y color, también por la calidez de los valores hápticos que desprenden, pues el sentido del tacto está muy presente en esta exposición. Pero un acercamiento pausado, observando la infinidad de detalles e intervenciones, de historias dentro de la historia, desencadena sensaciones encontradas a veces un tanto perturbadoras. Tomando los estampados "toile de Jouy" como telón de fondo, inmediatamente advertimos múltiples lecturas que ya anuncian algunos de los títulos, así ocurre con "No me cuentes cuentos III", pieza con una extraña y magnética presencia totémica, cuya serie parece haber propiciado el título de esta muestra, o algunas de las más poéticas y estéticas composiciones, como "El resplandor" o "Dafne", intervenidas con collage, lápices y acuarela. Sin olvidar "Cosas de niños", excelente serie de telas pintadas y bordadas que sigue poniendo en valor esa puntada subversiva tan necesaria, como afirmaría la historiadora Rozsika Parker.

"Dafne".

"Dafne". / LNE

En un mundo dominado por la docilidad y la anulación del criterio individual, es necesario seguir apostando por artistas que, como Estefanía Martín, crean desde su verdad, desde un auténtico compromiso con la plástica contemporánea. Es solo desde este pequeño reducto del arte desde donde podemos seguir manifestándonos en libertad, porque, como recoge la artista en el texto de presentación, en palabras de la escritora Ursula K. Le Guin: "Hay verdades que solo pueden contarse en forma de cuento".

No me cuentes cuentos

Estefanía Martín Sáenz

Galería Llamazares, c/ Instituto, 23, Gijón

Hasta el 12 de diciembre

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