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Arte

Imaginar (y hacer) lo extraordinario

Alfonso de la Torre dota de espiritualidad a la Colección BBVA

"La cocina VIII", de la serie "Homenaje a Santa Teresa" (2009), de Marina Abramovic.

"La cocina VIII", de la serie "Homenaje a Santa Teresa" (2009), de Marina Abramovic. / Cortesía de la Galería La Fábrica.

Luis Feás Costilla

Luis Feás Costilla

Teniendo como referencia una cita de Maurice Blanchot, el comisario Alfonso de la Torre ha querido hacer lo extraordinario y de la inmensa colección del BBVA, compuesta por nada menos que 9.000 obras, ha escogido una breve selección de medio centenar con la que dotar de sentido y espiritualidad un encargo de la entidad bancaria. La exposición nació en lo más crudo de la pandemia y se planteó para un encuentro en Bilbao que buscaba fomentar el bienestar del mundo a través de la danza, el yoga y el arte. Tras pasar por el Palacio de San Nicolás de la capital vizcaína y el pabellón Villanueva del Jardín Botánico de Madrid en 2022, se presenta ahora en el Centro Niemeyer de Avilés.

Las obras escogidas son exquisitas y con ellas se quiere aportar luz sobre la forma misteriosa en que los artistas han pretendido siempre alcanzar algo que va más allá de lo visible, de lo que está a ras de la tierra. Es un asunto de plena actualidad, como demuestra el éxito y el debate generado por el último álbum de Rosalía. En la exposición hay centros abstractos de energía, islas de luz y de sombra, jardines feéricos y de las delicias, voces en el desierto, éxtasis y apariciones, resurrecciones, coronas de espinas y calaveras, perfectamente adecuadas a la Cúpula del centro avilesino, que es como una bóveda craneal arquitectónica. Se muestra el trabajo de cuarenta artistas, tanto maestros del arte antiguo como actuales, incluidos dos asturianos, Pablo Armesto y Hugo Fontela.

"Estudio de una calavera" (1883), de Joaquín Sorolla.

"Estudio de una calavera" (1883), de Joaquín Sorolla. / LNE

El recorrido se divide en cuatro apartados, cuyo punto de partida es el origen, el centro, simbolizado por la caja metafísica de Jorge Oteiza. Luego están los "Jardines y desiertos", en un delicioso recorrido por los espacios de concentración y renuncia, para pasar a continuación a motivos de mayor enjundia, en la sección "Entre el dolor y el éxtasis", con incidencia en el milagro y la sanación, y acabar en las "Vanitas", en la consciencia de la caducidad de la existencia, cuya mayor sorpresa es el boceto de una calavera pintado por Joaquín Sorolla.

Funcionan muy bien los duplos, que unen obras de diferente procedencia y época, como los trabajos del pintor renacentista español Luis Vélez y el videoartista norteamericano Bill Viola o el que liga una fotografía de Marina Abramovic, dedicada en homenaje a Santa Teresa y realizada en 2009 en las cocinas de La Laboral de Gijón, con una pieza de la escultora Mar Solís, corona de espinas hecha en madera de caoba que más que dolor pone en el horizonte una luz que irradia desde la realidad distópica de 2022.

"Horizonte de la luz" (2022), de Mar Solís, por cortesía de la artista.

"Horizonte de la luz" (2022), de Mar Solís, por cortesía de la artista. / LNE

Estas tres últimas obras son préstamos externos y muestran que, a pesar de lo exiguo de la selección, el comisario ha necesitado cubrir las carencias de la ingente Colección BBVA, sobre todo en lo referido a la fotografía y el vídeo, suplidas con aportaciones directas de los artistas y de la Colección Arte Contemporáneo, la galería La Fábrica y o el IAACC Pablo Serrano de Zaragoza. Como cualquier colección que se precie, el suyo es un viacrucis inacabado, en el que con toda naturalidad hubieran tenido cabida pintores que bien conoce De la Torre como Pelayo Ortega, Miguel Galano, Javier Victorero o Mónica Dixon, por poner sólo cuatro ejemplos.

Comprende el comisario que la lista de artistas a los que podría calificarse de "religiosos" o embargados en la reflexión sobre lo trascendente sería extensísima y que mucha de la historia contemporánea de las formas debe considerar también su encuentro con el pensamiento del siglo XX, asaltado por la reflexión sobre lo sagrado y lo profano, el origen de la obra de arte y los propósitos de la creación, emergiendo desde lo oscuro. De lo que se trata es de plantear preguntas, en una radical incitación a pensar para comprender el mundo originada por ese milagro llamado arte.

Arte y espiritualidad. Imaginar lo extraordinario en la Colección BBVA

Centro Niemeyer, Av. del Zinc s/n, Avilés. Hasta el 1 de marzo de 2026

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