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Arte

Nuevo cine que esclarece el olvido

Pablo Casanueva presenta en la Sala Borrón la exposición "La imaxe, lo tapecío"

Vista de la exposición.

Vista de la exposición. / LNE

Luis Feás Costilla

Luis Feás Costilla

Hay un cine asturiano igual que existe un arte asturiano. No es este el lugar donde trazar su genealogía y antecedentes, pero en sus más recientes hornadas se caracteriza por ser un cine de no-ficción y ensayo documental, que trata sobre memoria histórica y conflicto de clases, con la lengua asturiana como signo de identidad, bajo el liderazgo del director Ramón Lluís Bande. Tampoco son estas páginas el sitio en el que evaluar su calidad, pero al ser un cine independiente y de bajo presupuesto está produciendo una deriva muy interesante hacia una creación que podría considerarse hasta casi individual, con autores como Tito Montero o Celia Viada, que han llegado a explorar su trabajo en el campo del arte visual.

Es también el caso de Pablo Casanueva (Ribadesella, 1995), para quien el cine es el principal medio de expresión, si bien se inició en la pintura para pasar después a la fotografía y acabar finalmente en los largometrajes en asturiano. Se dio a conocer muy joven, en 2013, con el estreno de "Bernabé", su primer largometraje, que tuvo gran acogida. Con estudios en Comunicación Audiovisual en la Universidad de Burgos y en Bilbao, en la Universidad del País Vasco, en 2017 presentó su primera videocreación, "Conserveres", seleccionada en el festival LAN de Bilbao. Después vendrían los cortometrajes "La sele construcción de la memoria" (2017) y "Escontra la casualidá" (2018), estrenados en el Festival Internacional de Cine de Gijón.

Fotografías familiares.

Fotografías familiares. / LNE

Su discurso artístico tiene que ver con la memoria histórica y los sucesos de la Guerra Civil y la represión franquista en el concejo del que es originario, en un acercamiento a las víctimas que tras la pandemia se concretó, en 2021, en ocho piezas cinematográficas independientes. Componían un álbum audiovisual en el que se recopilaban datos, entrevistas y materiales y se cerraba con un final más creativo que invitaba a asimilar los hechos dibujados en el resto de la narración. Una selección de sus fotogramas fue exhibida en la 31 Muestra de Artes Plásticas del Principado de Asturias (MAPPA), inaugurada en la anterior Sala Borrón de Oviedo, donde al año siguiente mostró la exposición "Xente", que luego circuló itinerante por Asturias hasta 2023.

No son pocos los apoyos que el joven riosellano ha ido recibiendo estos años. En la selección oficial del FICX 2024 estrenó su emocionante y bien estructurada película "Luna", en la que investigaba el pasado político de su familia a través de imágenes y fotografías de archivos privados y públicos que escondían secretos no desvelados, ocultos por el miedo y la represión. Transformada en exposición bajo el título "La imaxe, lo tapecío", fue seleccionada en el programa "Asturies, Cultura en Rede" del Principado y ha ido creciendo tras su paso por Cangas de Narcea, Ribadesella, el Archivo Histórico de Asturias, el Mieres Centru Cultural (MCC) o el Centro Niemeyer de Avilés, hasta llegar a su culminación, por ahora, en la nueva Sala Borrón de Oviedo, que con sus dimensiones actuales ofrece la adecuada expansión al proyecto visual. La comisaria es Natalia Alonso Arduengo.

Reproducción del retrato de Ramón Luna por Thyra E. Ulman que forman parte de la muestra.

Reproducción del retrato de Ramón Luna por Thyra E. Ulman que forman parte de la muestra. / LNE

La exposición supone un desglose visual y espacial del largometraje, muy recomendable. Más fragmentada y abstracta por carecer de los elementos narrativos de la película, está integrada por fotografías y audiovisuales como aquel en el que el autor hace unas lecturas explicativas en los escenarios de los acontecimientos o el que recoge la restauración de la iglesia riosellana de Moru, quemada en la Guerra Civil. También un mapa hecho con hilos y una sábana en el que se sigue el recorrido de la familia del autor durante y después de la guerra, en el exilio. Se muestran asimismo diversos materiales de la investigación histórica, con la idea de buscar una visión atemporal y ensanchar las reflexiones de un caso particular sobre unos planteamientos comunes, que afectan a la sociedad asturiana y española en su conjunto.

Para ello es muy útil recoger la documentación que se ofrece a la entrada. Los Luna, que ese era el apodo de la familia, fueron desmantelados a consecuencia de sus posicionamientos políticos, cercanos al anarquismo. Todos sufrieron represión y dispersión, pero la historia más fascinante y trágica de todas es la de su tío bisabuelo Ramón Luna, al que fusilaron en el Cementerio de Oviedo en 1938. Guapo y atractivo, con la piel aceitunada de los trabajadores al aire libre, llamó la atención de una veraneante alemana aficionada a la pintura, Thyra E. Ulman, que lo retrató heroicamente en dos ocasiones. De ello queda constancia en unas fotografías guardadas por la familia que sirven para conformar, junto al resto de lo expuesto, la imagen de un relato oscurecido por los silencios prolongados, las verdades a medias y el olvido, al que se trata de dar la mayor claridad posible.

La imaxe, lo tapecío

Pablo Casanueva

Sala Borrón, calle Leopoldo Calvo-Sotelo 5, Oviedo

Hasta el 13 de febrero

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