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Arte

Paisajes sin nombre

Las fotografías de Ángel Marcos nos dan una oportunidad de enfrentarnos a la dura realidad social

Vista de la exposición  de Ángel Marcos.

Vista de la exposición de Ángel Marcos. / LNE

Santiago Martínez

Santiago Martínez

La galería Llamazares presenta "Paisajes de resistencia" de Ángel Marcos. Tenemos la oportunidad de acercarnos y analizar una buena selección de fotografías de este destacado creador vallisoletano. Su trabajo posee gran singularidad, un extraño atractivo en el que converge la captación detallada del espacio natural con una mirada sensible hacia la desigualdad y la injusticia social. Son obras que atrapan estéticamente y que reclaman nuestra atención desde un planteamiento conceptual crítico. Y todo ello mediante un lenguaje perfectamente medido, desde una serenidad contenida que facilita la conexión directa y que provoca emociones encontradas.

"Arquitecturas para sobrevivir, 9".

"Arquitecturas para sobrevivir, 9". / LNE

Tan solo contemplando los proyectos en su página web (angelmarcos.com) obtenemos una completa panorámica de su quehacer y de la manera de transmitir sus preocupaciones mediante series fotográficas, vídeos e instalaciones. Son proyectos que difícilmente dejan impasible a quien los contempla, rápidamente nos sentimos involucrados en ellos.

Desde una técnica impecable y una estética realista, nos sitúa cara a cara ante una realidad social que solo intuimos, porque, normalmente (y desgraciadamente), miramos de soslayo los asuntos concernientes a la existencia ajena. Pasar de la contemplación a la reflexión y de ésta a la acción es uno de los objetivos del autor. Proyectos como "Rabo de lagartija" o "La subversión íntima" muestran una sensibilidad marcada por su propia experiencia como trabajador social, contexto que le ha permitido vivir directamente las contradicciones económicas, culturales y, evidentemente políticas, que distorsionan nuestra sociedad arrastrándola, cada vez más, hacia la deshumanización.

"Paisaje de resistencia, 38".

"Paisaje de resistencia, 38". / LNE

Es en este contexto en el que se enmarca esta exposición, donde una amplia serie de fotografías –impresiones Inkjet sobre Dibond en su mayoría– algunas de dimensiones considerables como "Paisaje de resistencia 37" (200x150 cm), remiten a una naturaleza fragmentada, un paisaje anónimo en el que la presencia humana no pasa inadvertida a través de alguna luz mínima, de algún objeto ajeno al lugar o a través de una pequeña y alegórica embarcación referida a la frágil supervivencia, "huellas que producen extrañeza en el claro de bosque", como recoge Fernando Castro Flórez en "Revelaciones a contratiempo", uno de los textos que el crítico dedica a este trabajo. Sensación que también se percibe en una serie de cajas de luz donde las impresiones fotográficas sobre metacrilato recrean pequeñas instalaciones que atraen, aún más si cabe, desde su delicada presencia. Ante la contemplación de estas obras percibimos el compromiso del artista hacia estas situaciones, los derechos humanos como temas trascendentes de la vida.

"Caja de luz, paisaje de resistencia, 64".

"Caja de luz, paisaje de resistencia, 64". / LNE

Las imágenes más potentes, conceptual y visualmente, son aquellas en las que aparecen estructuras efímeras, chabolas de ocupación temporal precariamente ubicadas en paisajes sin nombre que impactan ante el perfecto tratamiento formal, atmosférico y lumínico. Este contraste es destacable como recurso que potencia la vulnerabilidad que se percibe. Son obras que constituyen una serie en sí misma, y que con el título de "Arquitecturas para sobrevivir" denuncian la situación de precariedad y desamparo de muchas personas que luchan contra la adversidad, y que tienen que aguantar, que esconderse, buscando el momento y la manera de hallar un futuro. Al respecto, Castro Flórez, en "La esperanza (a pesar de todo) y los sueños (demoledores). Consideraciones en torno a las fotografías de Ángel Marcos", comenta: "Porque eso que llamamos progreso no existe sin la producción de tierra baldía".

El paisaje como género artístico pierde cualquier connotación de carácter "egocéntrico", topográfico y autorreferencial, para convertirse en soporte de reivindicación: un lugar para la resistencia. Visitar esta muestra no solo sirve para profundizar en las aportaciones plásticas de Ángel Marcos en el ámbito de la fotografía contemporánea es, sobre todo, una oportunidad para enfrentarnos a la dura realidad social y reflexionar sobre nuestras responsabilidades como habitantes de este mundo.

Paisajes de resistencia

Ángel Marcos

Galería Llamazares, c/ Instituto, 23, Gijón Hasta el 27 de marzo

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